domingo, 20 de diciembre de 2009

Caminante del Cielo en la Tierra



No sé si creas las extrañas cosas que ven mis ojos, tal vez te asombres, hay mucho para dónde ver. Restrego mis ojos y veo hojas que bailan y se bañan con los rayos nuevos del día. Un colibrí flotante me dice "no tengas miedo de volar" , en un parpadeo se esfuma rasgando el aire y desprende una sinfonía desde el profundo metal verde brillante. La música apareció cuando empezó todo, viene de un lugar más antiguo que el universo. La música arrulló el cúmulo compacto de energía que dio origen al origen. Nada empieza y nada acaba. No hay principio ni fin, todo da vueltas, ciclos eternos de vida y muerte, todo se transforma.


 Transformo el alimento que me dio la tierra en células sensibles al sonido y al calor del vapor aromático. La geometría de luz más pura se integra y se deriva dentro de una taza de café, la luna crece y mengua en el fondo, epicentro cónico mágico de luz. Se duerme la materia y se transforma en luces danzantes en la pared del autobús, en el techo del andén, en el pavimento gris, mientras flores sonrientes perfuman los rostros tristes. Señales iridiscentes "No estacionarse", mejor seguir, mejor fluir.

Caminante del cielo deja su huella sobre charcos de lluvia limpia, caminante que trae el cielo a la tierra y riega con estrellas brillantes el suelo; semillas estelares me muestran el camino. La mejor hora del día es cuando el sol convierte en oro y plata todo lo que toca. Burbujas mágicas alegran la ciudad "Abrimos los domingos", las puertas siempre están abiertas, todo tiene que pasar. No puedo evitar el humo que entra hoy, pero igual sigo creciendo, soy otro carbón.  Hay una escalera para llegar al cielo, aparece cuando el sol bosteza y se desvanece en un suspiro del viento.


Ojos flotantes me miran sonrientes, inocencia pura de flores blancas, ¿de haber sabido, hubiera nacido? Nada es como tú imaginas, ni tu mismo. Hay mucha risa que no conoce su dolor, ¡deja de engañar! no quieras ocultar que has pasado sin tropezar. Son tus ojos de metal que no lloran y no brillan y yo extraño su claridad. Hay locos en todo lugar y ninguno quiere perder, no encarceles tu demencia que me pierdo más y más. En el cielo volando están mi locura y mi realidad, ¿qué es la realidad? sin razón, sin olvido, soy un punto de fuga de la línea del tiempo. Ya voy saliendo, el verde se levanta en mil formas, ¿las fronteras dónde están?, ¿cuál es el límite del límite? Los puntos cardinales son imaginarios, ¿dónde es arriba y dónde es abajo? Divago y navego en medio del océano únicamente sentada sobre un neumático.


No sé si me alcance la vida para saber lo que no sé, para mirar lo que no he mirado, para sentir lo que no he sentido. ¡Qué necedad la mía de querer saberlo todo! soy como un perro persiguiendo su cola. Mis sentidos se despiertan y alcanzan a percibir lo magnánimo de la vida. Qué bonito nacer y morir cada día. Vivo cosas ciertas para luego olvidarme; mis palabras esconden otras, no las escribo porque no hay forma de hacerlo. Hace tanto tiempo que estoy aquí, me acuerdo de la muerte y me trastornó. Nada quedará de mi fama aquí en la tierra, ¿dónde vivirán los muertos? quiero ver y estar despierta. No permitas que las luces se te escondan al pasar, la vida es más simple de lo que crees y tiene un pequeño gran truco: ACEPTAR que lo que es, es lo que hay... ¡Bonita es la vida, respira, respira, respira!


Anacoreta de la Luna

domingo, 22 de noviembre de 2009

Crisálida en el abismo


Entro a la habitación de los espejos, el sufrimiento como haz de luz se propaga y muestra su reflejo sin fin en cada línea de mi piel, de tu piel quemada por los siglos. Golpe tras golpe grabado en la memoria que se esconde debajo de la alfombra, el olvido sólo es un mecanismo de defensa, el polvo se acumula y forma costras negras de estratos ígneos, falsa cubierta protectora que surca tu rostro contrahecho. Todos somos carceleros del dolor de los otros, todos somos espejo de la mentira de todos. La imágen se multiplica hasta el infinito, el que muerde fue mordido y el mordido volverá a morder, hinca sus filosos dientes hasta lo más profundo del ser.

Atrapados dentro del Círculo del Eterno Retorno, vuelta tras vuelta en un ciclo miserable que no termina; todo vuelve y retorna eternamente, vuelve y retorna eternamente, vuelve y retorna eternamente, e-ter-na-men-te... ¡Basta! hoy voy a romper el delgado hilo de la telaraña de la realidad circular, es necesario para cruzar el umbral, hoy voy a crucificar todas mis mentiras que flotan en altamar.

Me miro en el espejo de mi ojo profundo e infinito, se abren las puertas cerradas durante 34 mil años y descubro por fin de dónde vienen mis lágrimas, de dónde las tuyas. Hay una puerta de salida del Eterno Retorno, para cruzar es necesario sanar. Cubro mi espalda de bálsamo lunar, fomentos de agua-luz sobre las llagas rojas, vendas de manta de cielo formando un capullo palpitante, incubación a 37 grados centígrados, que me alivie, que te cure. Crisálida en el abismo suspendida de un vello de tu piel.


¿Y tú qué esperas?, ¿cuántas vueltas más? No sé tú ni qué dirás, pero no hay mucho qué pensar. Yo  quiero sentirme ligera para poder escuchar las hojas secas caer. Una mariposa de alas multicolor deja polvillo sobre el papel, pinto mi canto verde-azul. Al caer la noche bailo una plegaria silenciosa que da calor a mis nuevas fibras rojas;  danza la noche, danza el misterio, danza de principio y fin del vuelo mágico que espera abrir un capilar entre el cielo y la tierra, nada que no pueda ser, que no pueda amar, que pueda soñar.

Anacoreta de la Luna.

martes, 10 de noviembre de 2009

Liberandolodio


Heme aquí, en el laberinto de la soledad del mundo, de tu soledad que es la mía. Desgastada por la erosión de los recuerdos, por los ríos de sangre que se anegan de un rojo muerte. Me contengo de gritarle al mundo que lo odio, pero no es al mundo, es a la parte racional de este mundo. ¿Qué tiene la razón que me da comezón? Mi razón no es la tuya. ¿Quién tiene la razón? dicen que murió de frío yo sé que murió de ardor. ¿Quién trajo el bien a éste mundo? el mal que siempre existió no soportó ver tanta felicidad entre los seres, ¿quién trajo el mal?, carne dividida, deseas lo que el otro tiene, tu sangre derrama sangre y profana la tierra.

Siguiendo tu rastro me perdí, miro el dedo, mil dedos apuntan a la luna. La luna está en el cielo y el cielo está en la luna. ¿Quién trajo la mentira a éste mundo? Tu traición que contigo acabó destrozó tu coraza protectora. ¿Porqué me escondo si nadie me quiere ver?  Hay moscas y un mal olor en la piel, me dejan muerta, fealdad en la superficie, la belleza es un diamante escondido en las entrañas oscuras de la tierra, ¿quién inventó lo bello y lo feo? Acceso restringido, ¡no los dejen entrar! ¡no los dejen destruir, ni dominar! Pócima para nunca saciar el hambre de poder: una blanca paloma cocinada en caldo de cerdo, sazonada con dos células germinales con la fuente rota y aderezada con 7 gramos de sangre coagulada añeja de 7 millones, 777 mil, 777 años... ¿De dónde viene lo animal si el hombre evolucionó del soplo divino del universo? Darwin y Dios se escriben con D de dedo.

El súper-hombre aplasta al súper-hombre formando una masa gris que no tiene nombre. La mujer recibe la garra y la suave caricia en la misma vasija de barro herido. Hombre y mujer lastimados de la piel de tantos siglos y por tantos siglos. Elohim no son dos, son la unidad cósmica creadora de todo lo visible y lo invisible; llave y cerradura que abren la puerta de las Esfinges; enzima y sustrato que cataliza las reacciones bio-químico-termo-nucleares de cada célula somática. Una gota de aceite se funde en otra gota de aceite, la termodinámica no falla, cada quien con su cada cual, ya lo sabrás reconocer. ¿Qué es lo que falla entonces? ¡Y es que sin ti me muero! ¿Por qué te vas? te ato con cadenas hasta que desangren tus pies, te miento, te traiciono, mutilo tu cuerpo creyendo poder sanar el mío. Soy la roca que golpea las olas ¿Dónde estás?,  ¿a dónde vas que valgas más? no agarres sin antes soltar.


¡Primero yo y que se muera el mundo! cerebro egoísta hecho de miseria y vergüenza, la Tierra se ríe a carcajadas por las cosquillas que le dan las púas y muros que la dividen, ¿dónde están las fronteras del universo?  Odio al mundo porque divide el "yo" de los "otros", las fronteras están adentro. Enfermo de patriotismo me pongo la camiseta "Somos del Universo", hay que derribar los muros hasta quedar ligeros.

Y así pasan los siglos y yo desesperando, estás perdiendo el tiempo pensando, tus pensamientos no son tuyos, mis ideas no son mías, son de todos y de nadie. Si me aferro en ser Yo lo que pienso, y lo que pienso Yo lo pensaron los Otros, luego entonces ¿qué será de los Otros cuando Yo no piense?... Teorías, leyes, axiomas, proverbios, poemas y sinfonías con derechos de autor flotan en el espacio intangible de la nada. El universo reclama regalías por el copyright de la existencia.

La Guerra de la Razón te obliga a elegir, ¿crees en el cielo o en la tierra?, ¿eres rudo o técnico cursi? ¿eres bueno o malo?, ¿blanco o negro?, ¿con quien te vas con fresa o chocolate? me quedo con los dos, helado de chocolate con fresa y helado de fresa con chocolate. Frío en los labios para bajar el calor de mi garganta de dragón quemada. Escupo fuego por los ojos para transformar el odio, el miedo y la ira que siento por la imagen reflejada en el fondo del pozo. Un Dragón de la Suerte resguarda el castillo de la dualidad y rompe las cadenas de ese sueño fatal de no sentir. Me contengo de gritarle al mundo que lo odio, prefiero asumir el reto de salir por la noche y encontrar la luna de frente para poder ver su redondez azul. En tiempos donde todos contra todos me doy el lujo de mirar el cielo y sentir calor de la tierra en mis pies desnudos. ¿Luz u Oscuridad?, ¿Vida o Muerte?... luz-oscuridad la muerte, luz-oscuridad la vida.




domingo, 8 de noviembre de 2009

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El soñar
nos deja sentir
que es posible vivir
que es tiempo aún de amar

Al viajar
al espacio interior
de la luz y el saber
sólo tú en tu amor podrás
rescatar el candor de lo esencial

El soñar
es un modo de viaje sideral
hoy la luna está hermosa
no la había visto nunca así

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nos deja sentir
que es posible vivir
que es tiempo aún de actuar

Al tocar
el espacio interior
más sensible tal vez
sólo tú en tu amor podrás
rescatar el candor de lo esencial

Es un acto grandioso
sutil
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viernes, 23 de octubre de 2009

Sueño un sueño




Sueño la lluvia que cae sobre mi sobre mi espalda. Abajo el cielo, arriba el mar y en el centro mi ombligo lleno de tierra y humedad, terreno fértil. Olor ancestral que ubica la memoria milenios atrás, como si fuese testigo de la soledad del tiempo pasado. El viento ruge áspero e inclemente, la lluvia empapa el tiempo, eras pasadas que regresan al presente. Encuentro con mis ancestros primeros, testigo mudo del Bing-Bang. La primera tormenta ruge, sacude árboles milenarios que ya no existen. Pasado y futuro condensados en el presente. Origen sin origen grabado en mis huesos, memoria primitiva almacenada en articulaciones expuestas al óxido.

Soñé, vi el principio y vi el final, solamente yo quedo flotando en la oscura soledad. Rueda la rueda y no paro de caminar. Me gusta dar vueltas, girar y girar, la rueda se detiene y me evaporo en el aire, me disuelvo como gota en el oceáno y sólo entonces entro en el pozo misterioso de la existencia. En mi tumba no está escrito "Al fin lo sé". Y como salgo de ésta quiero la respuesta... ¡Shhht!, ¡silencio!, misterio con aroma a humedad, he aprendido que la realidad no es la última verdad.

Soñé que soñaba un sueño verde mar, volaba por los aires buscando mi hogar. Me dejaba arrastrar por suaves caricias eólicas, preguntaba a las palomas ¿dónde queda el sur del universo? Se equivocó la paloma, se equivocaba, por ir al norte fue al sur, va buscando un lugar perdido en el mar donde pueda olvidar del mundo la maldad. ¡Ya es tiempo de despertar! Caracol, calabaza, calamar, a la mar yo me fui, me perdí y por fin volví. Palomar calma el mar, caracol que converge al centro diminuto y expansivo de lo desconocido, ¡ay calamar!

Sueño que todos mis poros se transforman en antenitas que captan el mínimo movimiento de cada átomo flotante. Sueño que mezclo los átomos rojos, azules, amarillos y canto una plegaria de mil colores sobre el lienzo transparente de los sueños. Sueño que mi corazón es una cajita mágica llena de mariposas que quieren salir a volar, alas eléctricas de verde-azul cristal. Murmuro flotando, mariposa lunar, tortuga cósmica observa su andar, lento, muy lento, no hay prisa. Verdades ocultas, misterio lunar cubre mi espalda de bálsamo para sanar.

Soñar y soñar, abre tus alas a la gran verdad, que se las tome el miedo es momento de cantar, bailar y dejar de buscar para poderte encontrar. Canto mi canto dentro de un costal, costal de penas y lágrimas que quieren terminar. Ya es tiempo de soltar todo lo que hace sufrir. La luna sonriendo desde el ombligo del vendaval sacude las piedras que en el zapato trae, flores, colores y campanitas tin-tan. La noche abriga e invita a descansar, debajo lo oscuro y muy dentro viajará, las sombras del día y las risas disolverá. No hay canto, no hay llanto, no hay dolor más. No hay miedo, no hay sueño, en el vacío eterno se fundirá.

Anacoreta de la Luna.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Suspiro



Algún día sabrás porqué fue así todo tuvo una razón de ser oh qué será qué será errar suele ser humano y no es nada malo es que pasó una brisa ahora me tengo que ir fuiste por la calle corriendo bajo el sol me construi unas alas de cartón y voy a intentar llegar al sol solecito caliéntame un poquito quiero traspasar la oscuridad perdóname si no te sigo pero me aburre caminar por tu sendero que no tiene fin nada más importa siempre del cielo vuelve un beso otra vez me juego las últimas cartas vamos a jugar un juego conmigo apuesto lo único que me queda mi vida que no es mía yo no quiero otra vuelta quiero esta para disfrutar lo que hay para mí lo que hay para tí es un destello azul que palpita dentro del rojo corazón ¡adelante mis valientes! se va a saber que andas hojeando muerte que todas las campanas van a repicar menos mal que ya entiendo mi tiempo dame un solo beso que me alcance hasta morir volver a ser de repente tan frágil como un segundo por qué me hechas al olvido luna no me abandones más me recupero en la cuna de tus cráteres quisiera ser gitana y caminar la tierra soltarle el hilo al papalote de la soledad qué miedo a no sentir a no escuchar a no soñar quiero danzar contra la muerte abrir los ojos y estar viva la tierra es al revés la vida es imprecisa la sangre es amarilla azul es el cielo y el mar las olas ya no mojan el viento ya no sopla las horas no demoran mi alma desertora vuelve a creer porque no pienso volver lo mío es pavor lo tuyo es paz en la vida hay un sueño y esta vez yo lo quiero sacar en las noches de luna llena nunca me digas qué creer no ves que ya no tengo miedo que no tiene decencia ni nunca tendrá que no tiene sentido.

AnaCorretea a la Luna

domingo, 27 de septiembre de 2009

Ser Human@



Existo porque alguien sopló en mí, ¿dónde están las instrucciones para funcionar? No sé cómo debo moverme, mi cuerpo sólo quiere aliviar los viejos dolores, lo escucho y respondo a las vibraciones de la tierra. No sé cómo hablar, ¿porqué tengo que hacerlo si me comunico mejor en silencio? Rompo el silencio sólo para recordar mi voz. Desconfío de las palabras, nunca dicen lo que realmente siento y cambian de color cuando tú las escuchas. No sé cómo ser yo, si el "yo" es tan escurridizo, tan inmaterial y volátil. Me construyo con gotas de vidrio rojo, humeante y maleable. Navego dentro de una botella que un suicida lanzó al mar. Qué puedo hacer si no mirar la lluvia a través del ámbar de silicio. Las corrientes salinas provienen de siete ojos antiguos que lloran su soledad.

Cada célula de mi cuerpo respira y dentro de ella cada molécula respira y dentro de ella los átomos respiran y no se dejan atrapar, están en todos lados y en ninguno. Los átomos están condenados a existir eternamente. Me asombra saber que los átomos de mi cuerpo pertenecieron a un viejo dinosaurio alado que murió de frío. Me da miedo morir porque ya no podré respirar. Por eso antes de dormir aguanto la respiración treinta segundos sólo para sentirme un poco viva, pero finalmente muero en el sueño profundo.

No sé cómo ser humano cuando tengo que comer un filete a término medio. Por eso para escribir este libro he decidido alimentarme únicamente de lo que proviene de la fuente y no ha padecido dolor, con mi dolor de existir es suficiente. Escribo y no sé porqué escribo. Aviento palabras al aire y caen como gotas de agua que se transforman en esquirlas brillantes al tocar la piel. Escribo entre estertores como si estuviese viviendo mis últimos días. Estoy en la víspera de mi muerte. Qué necedad mía la de escribir, escribo para encontrar el sentimiento de mi existencia.

He aprendido a ser humano observando a mi perro. ¡Y todavía tengo el descaro de llamarlo animal! Prefiere usar sus ágiles piernas para huir del peligro que usar sus dientes para lastimar al agresor. Siempre me mira a los ojos cuando le hablo, escucha atento y no interrumpe para decir cualquier tontería. No le gusta comer solo y mueve la cola para que lo acompañe. Mi perro me enseña a vivir, él sólo está siendo, "ser" es su única actividad. Y "ser" es lo que me cuesta ser.

Ante el dolor de los demás me consuelo de existir. Estando aquí no estoy, ¿humana soy?, humana el alma. Me desprendo de las capas viejas que me estorban, capa tras capa cual si fuera una cebolla, ¿qué quedará al quitar todas?, ¿cualquier ser puede ser humano?, ¿cómo se hace un ser humano? Receta para formar un humano: un óvulo feliz de ser redondo, un espermatozoide nadando contra el tiempo, soplo mágico que haga permeable la entrada a lo desconocido y un gran vacío para albergar el alma, aliento divino que busca un rincón para descansar.

Hace poco comprendí que el humano es el único ser que comete el mismo error dos veces. Me duelen las rodillas de tanto caer, esta piedra la he visto más de una vez. ¿Quién es esa que interroga a dios? Me refugio en el colchón del silencio nocturno. Abre los ojos y mira lo que no quieres mirar. Mira bien lo que hay fuera de tu piel, observa al que mira. El verde no es verde, es azul. Lo blando realmente es rígido. El gris tiene el arcoiris dentro. Lo pequeño es inmensamente grande. La palabra tiene la mentira insertada en el acento prosódico. Espejo rítmico blanco que refleja mi verdadero rostro, ritmo en el aliento para ponerme a bailar.

¿Quién es esa que balbucea? No sé contra quien voy, ¿a caso hay alguien más aquí? No hay nadie más, la noche es clara y azul. La luna está partida a la mitad, su cara sonriente hace aflorar la nostalgia, como si viniese de un tiempo anterior, como si esta noche la hubiese vivido hace tanto tiempo y ahora solo viene a recordarme que no soy la misma. Hablo por mí desde cierta distancia. Yo soy los otros y los otros no saben que existo. Existo porque alguien me está soñando.

No sé cómo ser humano. Quisiera mentir un poco, manipular y jugar con la compasión del hombre, controlar la vida de cualquiera y hacerla pedazos. Quisiera inventarme una hermosa vida, engañar al mundo fingiendo ser una mujer extraordinaria y de mucho saber. Quisiera ponerme una máscara diferente cada día, conocer las reglas para después sabotearlas. Sería tan fácil hacer todo eso, la actuación es algo que se me da sin problemas. Pero me da tal pereza que he decidido renunciar al calor que provocan los aplausos y me contento con disolverme entre la multitud. En secreto disfruto de lo cómodo que resulta ser una más. Soy una coma en la vida, una letra más en La Historia Interminable. ¿Qué de malo tiene ser un@ más? tan limitado, tan corpóreo, tendré que abrir los poros y disgregarme hasta desaparecer, quiero experimentar la libertad absoluta, dejar de ser yo para ser todo y nada a la vez. Por ahora me consuela que pronto la luna estará redonda y seré feliz otra vez.


Anacoreta de la Luna.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Espejo-Reflejo


Vela pequeña, flama ardiente, exigua

viento suave que invita a bailar

en el espejo te has de mirar

¿qué es lo que hay?



Tibia luz que calienta el rostro

sombras danzantes entre el papel

ojos que miran el mar y el viento

relámpago oscuro muere en la hiel.



Labios luminosos besando el mar

ojos oscuros brillantes de sal

blancura solemne que flota al andar

la piel contenida de tersura mordaz.



Ansiosa de verte, de verte llegar

busqué mil rincones sobre el ancho mar

que miedo tan grande volverme a encontrar

me miro y me miro y no te puedo hallar.



Oscura la noche, silencio mortal

las nubes azules quieren ya jugar

añoranza en la piel de regresar a mi hogar

no aguanto las ganas de verme flotar.


Tormenta auto-existente vuelve a llamar,

dragón de la suerte llévame a pasear,

vamos a la luna que ya va a escampar,

los jinetes del cielo pescando siluetas por la calle van.



La noche está en silencio invita a soñar

atravesar el espejo y ver qué hay detrás

mirar lo pepetuo con su negrura voraz

la luz se extingue y la última palabra no se dirá.


Anacoreta de la Luna

martes, 8 de septiembre de 2009

Ángel de Barro



¿De dónde vengo? Vengo de una larga añoranza que parpadea un millón de veces dentro de un segundo, segundo eterno que descansa en la ilusión del tiempo. Hay veces que tengo la sensación de que todo se mueve menos yo, veloz remolino que distorsiona formas, colores y texturas; licuadora espacial que mezcla lo que el ojo humano siempre divide. Me miré en el ojo de una mosca y vi mi imagen multiplicada hasta el infinito, soy todos los rostros que han existido desde el gran estruendo cósmico, ¡qué susto!

¿Soy o fui? Siempre fui e inmediatamente dejaba de ser. Un buen día me aburrí de cargar este cuerpo y decidí soltarlo un rato. Me asomé al otro lado del espejo y me encontré con mis sueños olvidados. Todos enterrados dentro de un agujero negro y tapados con polvo de desierto. Encontré la cascada de transparentes imágenes que aparece justo antes de entrar al sueño, encontré todo lo olvidado justo al despertar. Miré con gran asombro todo eso tan misteriosamente entretejido y al querer desenmarañarlo se desató mi locura. Los guardianes del conocimiento universal no admiten profanadores. Desde entonces me regocijo ante el olor de lo incomprensible y disfruto no entender.

¿De dónde viene mi nostalgia? Tengo la sensación de haber perdido algo, no sé dónde ni cuándo. Me miro al espejo y no me reconozco, descubrí otro rostro escondido en la mitad izquierda del mío. Me dormí hace mil siglos, tuve que beberme el mar de la soledad, tuve que buscarte en crueles laberintos, fui llenando los ríos de la muerte con lágrimas negras, recorrí mil caminos hasta desgastar mis pies y perdí las manos por esculpir tu nombre en los muros de la cárcel. Ángel de barro, no quiero despertar en el sueño de un loco, Ángel de barro quiero encontrarte en mis ojos.

¿De dónde vienen mis palabras? mis palabras son antipalabras, vienen de un lugar abstracto donde no se piensa, de una caverna oscura y goteante. Voy diciendo ciertas cosas, voy descubriendo ciertas otras, voy olvidando lo poco que comprendo y voy escondiendo palabras entre las palabras para encontrarme cuando vuelva a caminar por aquí.

Anacoreta de la Luna

martes, 1 de septiembre de 2009

Catarsis



De regreso al vientre materno, permiso para entrar con copal en barro humeante, mirando a los cuatro rumbos, piedras calientes milenarias bañadas con resina de olor para sanar. Cantos que provienen desde el fondo de la tierra, más allá de la existencia, oscuridad aterciopelada que arrulla. Viento es mi aliento, tierra es mi cuerpo, agua es mi sangre y fuego es mi espíritu. Se removieron criptas antiguas, salió el polvo escondido de muchos años. ¿Qué hace falta para dar la vuelta completa? El mundo es igual arriba y abajo. Lo bueno y lo malo parecen ser lo mismo, lo lejos y lo cerca se dan un beso.

Estoy aquí, ¿qué espero de mí?, siempre huyendo en el silencio. Estoy en este mundo fanfarrón intentando ser otro pero el mismo, la misma. Las palabras no son suficientes para sanarlo, ¿qué hace falta? cantar, llorar, bailar, gritar. Tan grande fue el daño que aún hace falta escribir. Morí por ti, viví sin mí, todo termina y nada empieza. Cavo una fosa para la muerte de mi historia, vacío todos los miedos, penas, frustraciones, dolores, derrotas y tristezas del hombre infra-humano que es el lobo del hombre, hombre lobo que transita los dos mundos, Realidad y Fantasía, ¿dónde está uno y dónde termina el otro?, en el mundo de Fantasía las fronteras están adentro, la Isla del Nunca Jamás se hace real, la isla revienta y explota la célula, tu grito se ahoga en mi grito. Hay veces que no sé lo que me pasa, ¿qué es lo que pasa dentro? la serpiente eléctrica quiere despertar del sueño de tantos siglos.

Que difícil se me hace mantenerme en este viaje sin saber a dónde voy, ¿es de ida o de vuelta? ¿estoy adentro o estoy afuera?, ¿estoy soñando o estoy despierta? la dualidad se disuelve en el océano. Hay dos días en la vida para los que no nací: dolor que regresa por que no conoces el Amor, dolor que tortura por tu mentira de millones de años-luz. Si me equivocara otra vez, si me olvidara de mí otra vez. ¿Qué es lo que hago aquí? ya no me destruyas con tus mitomanías, no rasgues mis alas que me duelen, hombre-lobo no me claves más los colmillos.

Cansada de andar buscando tu encuentro, muy lejos de aquí se encuentra tu cuerpo. Me estoy destruyendo entre llanto y dolor de huesos. Me estoy reconstruyendo con humo de colores y olores, catarsis sanadora, dragón rojo escupe el fuego. Un viaje más, no he entendido, de regreso otra vez, vuelta tras vuelta hasta encontrarte, te miro en mi reflejo. Amor que regresa a mí llena de aire los pulmones, el vientre y el corazón, cada célula oxigenada. Soledad antigua brota del suelo, amante mía hace tanto me esperabas. Rompecabezas que destruye y construye, rompecabezas que tengo que armar. ¡Hay amor! ¡hay dolor!, ¿cómo fue? ya no me acuerdo, como nube se me fue, flores y delfines en el cielo, presentimiento de ya no verte nunca jamás. Nunca es nunca. No acepta que causó dolor, Mujer-Guerrera no acepta la derrota, si tienes ganas de llorar piensa en mí, cuando sufras y llores piensa en ti.

Empiezo una nueva vida, los poros se abren, antenas hiperbólicas sin punto de inflexión, ¿dónde empieza una y dónde termina la otra? ¿porqué divides el mundo si las matemáticas no son exactas? Afuera el sol ilumina el camino y abre la conciencia, adentro la noche es música y pasión. Llévame en tu barco de papel, atravesemos el mar de plata y vayamos fuera del mundo. Ya no pertenezco a ningún "ismo", me considero viva y enterrada, la brisa de la muerte enamorada ronda como un ángel asesino. ¿Cuál es el peligro de estar vivo?, ¿qué hace falta para romper el cristal?, ¿qué hace falta para cruzar el umbral? Déjame entrar no cierres la puerta, no me dejes afuera. Me quedo sentada al lado del camino y sigo esperando, pinto mi locura para entretenerme un poco, para entenderme un poco, los átomos de colores se disgregan sobre el papel mientras me duermo sobre un tono azul de mar, ya quiero soñar que en mi muerte te encuentro, ya quiero despertar en el sueño.

Anacoreta de la Luna.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Sanar



Quisiera saber qué hay del otro lado de la vida. Sentir que el tiempo no existe, sentir que puedes caminar sobre sus venas apenas mirando un punto suspendido en el vacío. ¿De dónde surge ese temblor en las piernas? respira profundo, chupa un seno a la existencia, escucha tu nariz.

Guerrero de mil colores deja tu cuerpo bailar. Guerrero-Serpiente echa raíces en la tierra, Águila-Dorada atraviesa el cielo, ombliguito de tierra calienta un poquito, mirada en medio de dos espejos para encontrar mi rostro. Sacudir el polvo a los huesos, formar los músculos con nuevas fibras rojas, exprimirle el dolor de tantos siglos, tanta sangre acariciándolos, tantas espinas ciegas.

En el otro lado de mi muerte quiero verte, acariciarte después de mil años. Entregarte mis exhalaciones y recibir las tuyas, cantarte al oído las notas del corazón. El cielo está rojo, se alzan los valles, se abre la tierra al compás del volcán. El encuentro de dos mundos, los opuestos se acercan. Noche y día, arriba y abajo, adentro y afuera, cerca y lejos, masculino y femenino se aproximan, Luna y Marte inician la danza.

Gotas de agua cayendo de mi piel, la ropa está mojada, hay que secarla al sol. Yo soy mi propio enemigo, sano mis heridas para sanar las tuyas. Me derrito en mantequilla para ser cocinado, tragado y eructado. Desazolve de nudos ancestrales, deja que siga su camino, deja fluir, agujas mágicas alivien mis articulaciones.

Quiero mirarme en tu espejo, perderme en tu ojo profundo e infinito, ¿de dónde vienen tus lágrimas? ¿de dónde las mías? Caminante del Cielo Rojo ven en mi auxilio, equilibrista de siete cuerdas, siete universos por caminar y nada que buscar. Traga-fuegos solar funde la piedra, mi sudor y tu aliento, que todo se haga un sólo caldo, bebamos. Mujer-Serpiente alcanza la punta de la galaxia, salta dentro del elixir floral, deja que te robe la vida el aliento, cierra los ojos, es momento de sanar, ¡vamos al circo!

Anacoreta de la Luna.

martes, 25 de agosto de 2009

domingo, 23 de agosto de 2009

La Utopía es posible



No sé tú, pero no hay mucho que pensar. De tanto pensar los brincos sinápticos se aturden. Televisión para borrarse de la transmisión, desaparezco entre líneas de colores. ¿Qué te alivia?, ¿qué me cura? tantos alfileres flotando prendidos de vigas invisibles.

Toda la historia de la humanidad condensada en una neurona cósmica. Voy hablando sin palabras, dejando semillas entre líneas. El camino que elegí yo no sé quien me llevó, ¿di yo las vueltas o la vida? No tengo noticias tuyas y ya perdí la razón. Ojalá que cuando vuelvas, vuelvas con la frente en alto para que te pueda ver.

Voy mirando sin ojos y viviendo sin corazón. No ha terminado de llorar, sigue escondida en el lado oscuro mientras palpita latente su sien. Un ojo la mira, mil ojos la siguen, ¿de dónde salen tantos? Qué difícil decir TE AMO sin dejar de comprometer los sentidos. Los oídos zumban, los ojos persiguen, los pies corren al abismo, las alas aguardan el momento de aflorar. No mucho tiempo, hay mucho tiempo.

¿La llave del reino en la atrofia? encontré una llave antigua, extraña, debajo de mil trinches apareció. Es para abrir una puerta, pero mi paso me conduce dentro del templo de las mil puertas. ¿Cuál será?, detrás de cada puerta hay otras mil, mil caminos, diez mil senderos, millonésimas de probabilidad para encontrar la Gran Puerta Azul.

¡Hay este azul que te quiero pintar! ¡que te quiero encontrar! Hoy desperté embriagada de ti, pero no sé quien eres, no sé si eres. Alma mineral atrapada en un beso inmortal, ya no me aguanto por verte llegar, tenerte entre mis brazos, aceptar por fin que eres real. Misterio lunar que despierta los sentidos. Dice que no quiere leer, quiere tocar. Si no escupe su demencia, no puede bajar. Es necesario encontrar la manera para no destruir. Llegó la hora, no quiere buscar, quiere encontrar. No quiere crear, quiere sonar, flauta de bambú hueca y vacía, sólo así puede cantar. De nada sirve si no quiere, si no va a tratar. No quiere caminar, quiere volar.

Luna, luna llena menguante, luna lunar del escorpión. La luna me está mirando, yo no sé lo que me ve. Abro mi corazón, dale alegría para que se vayan las penas y el dolor. Espantar a las sombras emborrachando la ciudad. Que se enciendan las luces del Amor, el Amor que todo lo transforma, el Amor tan misterioso como la Muerte misma. Amor, arma ciclónica y atómica que transforma el aire del lugar. Poderoso rayo que transita los axones-serpiente al caer la tarde.

¡Que pare el mundo! ¡que brille el silencio! Amor al macro y microcosmos, dolor y sueños bañados de misterio. Si tú quieres se calmará la tormenta, las utopías no han sido posibles porque no se cree en ellas. Hay que creer, confiar y aceptar. Conexiones nerviosas forman una telaraña cósmica, uniones umbilicales que destruyen fronteras, que abren el cielo, que dejan atrás el infierno. La Utopía es posible, sólo es necesario un minuto, cerrar los ojos y dejar que cante el silencio.

Pero eso no lo digo yo, alguien desconocido aventó las palabras y el azar las arregló. La existencia se abre paso y toma mil formas, me grita al oído la verdad absoluta. A veces las cosas se dan al revés, pero no importa, todo pasa y se aprende. Necesito estar conm(t)igo una vez más, sólo eso.

Anacoreta de la Luna

miércoles, 19 de agosto de 2009

¿Dónde estoy que no me veo?



Siguiendo la luna yo llegaré lejos, muy lejos,
caminaré hasta que el cuerpo llegue a su límite,
hasta caer al suelo y disolverme.

Qué triste luce todo sin mi,
hoy quiero saborear mi dolor,
no pido compasión ni piedad,
la historia lo repetirá una vez más.

Cómo cuento las noches pensando cómo escapar,
los sueños se ríen de mí,
no estás conmigo y sigo esperando.

No sé si estoy dentro o fuera, ¿cómo saberlo?
todo se acerca o ¿todo se aleja?, parece ser lo mismo.
¿Hace cuánto te marchaste? hace mil años,
me pregunto si has regresado.

Un día en su bosque encantado lloró,
el hada cayó en ese sueño fatal de no sentir,
me pregunto si has regresado.

Cerró los ojos y no para de tropezar,
no puede mirar lo que está tan cerca,
no puede creer que sea cierto, ¡si es tan bello!

Las noches se le van buscando caminos perdidos,
se le ha olvidado reir,
se le ha olvidado que todo es un sueño.

Está cansada de caminar en círculos, de dar vueltas,
¿dónde estoy que no me veo?
¿dónde estás que te espero?

Si alguna vez me cruzas por la calle,
mírate en mis ojos para que te reconozca,
seguiré fumando el humo mientras todo pasa,
mientras me encuentro.

Anacoreta de la Luna.

lunes, 17 de agosto de 2009

Infinito Misterio



Un misterio asoma,
la realidad se quebranta,
la rueda gira y gira,
camino, corro sobre la cinta de Moebius.

Miedo, Muerte, Misterio,
¿a dónde voy?
la rueda gira y gira,
camino, corro de forma infinita.

El infinito es la muerte,
la muerte es la eternidad,
el miedo alimenta el ciclo sin fin,
la serpiente se muerde la cola ¡qué terror!

¿Y después? no hay después,
el antes se rompe en mil pedazos,
voy quedando vacía, ¿de qué estoy llena?
los pensamientos son mi tabla de salvación.

¿Por qué no te dejas caer?
vacío, miedo, muerte,
¡qué miedo dejar de ser yo!
¡qué miedo ser todopoderosa!
¿por qué Dios no tiene miedo de su poder?

Mi Yo no existe,
mi Yo no es mío,
¡qué dolor dejarlo todo!
¡qué miedo perderlo todo!
apego enorme que asegura mi existencia.

Miedo al Amor, miedo a la Muerte,
el amor con su caña de pescar me atrapó,
desde el sur del cosmos me jala,
la rueda gira y el hilo se hace corto.

Cada vez más cerca de tí,
a punto de tocar tu piel,
a punto de conocer tu rostro,
miedo al amor, miedo a la muerte.

Con lágrimas en los ojos tiras el hilo,
dejas ir lo que no quiere salir,
con lágrimas en los ojos dejas el baúl en el fondo,
la mariposa seguirá guardada en lo profundo del mar.

El pescador no se dará por vencido,
esperará hasta que el miedo se transforme,
esperará a que la mariposa pierda el miedo a volar
miedo al amor, miedo a la muerte.

Anacoreta de la Luna

jueves, 13 de agosto de 2009

Instante Distante




Nada que pueda perder, ¿qué es lo que puedo perder? Cuando sólo queda un instante de aliento todos los poros se abren, reciben el último beso de la existencia y agradecidos ofrecen todo, el cuerpo y el alma se vacían y... ¿después?, después la gran incógnita, no hay después, no hay antes, sólo la eternidad eterna, sólo hoy.

"Déjate caer, el viento ya no sopla,

amárrate los pies,

vuelve a creer,

piensa en tu madre

y déjate caer"

Algunos dicen que la vida es un sueño, otros que es una comedia de ilusiones, otros que la vida es un carnaval, pero es absurdo ocuparse de su estudio, porque en tratar de entender la vida se nos va la propia vida. Mejor hay que soñar a la par del presente y no del futuro, porque el futuro incierto es. Eso lo dijo una tortuga, las tortugas son sabias y lo son porque son verdes, el verde es vida y la vida tiene escondidos todos sus secretos en un tazón de fideos.

La vida se cocina en una gran olla cósmica, todo los ingredientes se agregan en su justa medida y en su justo momento. La luna y el viento dejan de hablar, se escucha el silencio y !paf! la Tierra empieza respirar. Madre Tierra que me dio el querer, me dio la vida y se la tengo que entregar. Sólo un tiempo aquí, no hay más que eso.

¿Yo qué hago aquí? ¿qué espero? ¿a quién espero? ¡salud! tragos de luz para alegrarse la vida, no hay mucho que pensar, nada que pueda perder, es ahora, no se repetirá este momento. ¿Cómo absorberlo sin que se escape una sola gota?, "no dejes de escuchar, deja de mirar y manda al ombligo a brincar", me lo dijo una tortuga.

Anacoreta de la Luna

miércoles, 5 de agosto de 2009

EL LIBRO DE LOS CAMBIOS



Quiero dejar aquí lo que entra en mí. No sé cuándo dejaré este mundo, pero siempre surge la vana necesidad de dejar una huella antes de partir. Mis ideas no son mis ideas, sólo plasmo parte de las cosas que percibo y lo digo como muchos lo han dicho.

Me ha tocado vivir en este tiempo donde la información casi se convierte en un raro estado de la materia. Por eso es que dejo aquí lo que bien podría dejar escrito en un cuaderno, sólo para que se diluya entre millones de millones de escritos que todos los días millones de millones de personas escriben.

Siempre quise escribir un libro, pues ha llegado ese momento. Más no será un libro que se pueda encontrar en una librería, más bien será una especie de raro libro escondido entre tanta basura para que nadie lo pueda encontrar. Su acceso está limitado a aquellos seres bendecidos por el azar, ¡qué pretensión la mía!
No será propiamente una autobiografía, mucho menos un diario, su contenido estará matizado por la información que flota en el aire, es tan basta que muchas veces no me alcanzan las palabras para nombrarla. Hay momentos que creo que la mayor parte de esa información no se deja atrapar, entonces es necesario el silencio.

No pretendo nada con este libro, no aspiro a ganar honores o reconocimientos por escribir lo que muchos ya han escrito; mucho menos obtener dinero por esto, ni siquiera aspiro a comentarios que sólo elevarán mi pobre ego. En realidad no pretendo nada más que dejarlo en cualquier lugar, y justo lo abstracto y etéreo del ciber-espacio me parece que es "cualquier lugar". Incluso me olvido del copyrigth y dejo esto para quien crea que pueda sacarle el jugo que yo me niego a exprimirle.

Sólo me queda la duda de hasta cuándo podrá estar flotando este libro en "cualquier lugar", me pregunto si hay barrenderos por aquí. Quisiera que estas palabras se quedaran aquí al menos un milenio. Ya quisiera salir de esta rueda sin fin, pero por si acaso doy una vuelta más, me gustaría encontrármelas de nuevo.

Hasta aquí llego por hoy. Sin quererlo he empezado por lo que algunos llamarían prólogo, ¿o prefacio?, ¿o a caso introducción?, no lo sé, tampoco me importa mucho, quiero evitar la formalidad, quiero darme el lujo de ser un poco irreverente e irrespetuosa con las reglas del buen escribir. Lo único que no tolero son las faltas de ortografía, pero creo sin dudarlo que de vez en vez se me escapará una, me alegra que no habrá nadie para decírmelo.

Ahora que recuerdo, en realidad ya he empezado a escribir desde hace tiempo este libro, su título verdadero es "Dentro del círculo del eterno retorno" o "El libro de los cambios". Sin darme cuenta tiendo al formalismo, pero no importa, tampoco me hace mucho daño, así que aprovechando que ha llegado, me dejo aquí este pequeño regalo y si alguien por cuestiones misteriosas llega a leerlo, la única advertencia es que se vacíen de todo prejuicio para que puedan bien saborearlo. Bienvenid@...

Anacoreta de la Luna.

jueves, 30 de abril de 2009

Y sabe a miedo en la boca cuando no hay alimento

¿Qué es el miedo?, ¿de dónde procede?
¿quién o qué lo alimenta?
¿es el miedo una farsa de la razón?
¿cuál es mi mayor miedo?, ¿la locura?, ¿la muerte?
¿dejar de ser Yo?...

Qué miedo tan grande tener tanto miedo,
una gran piedra que no me deja avanzar,
no me deja asomar al pozo de los misterios
me sumerge en el lodo y no me deja respirar.

Miedo déjame volar, bailar y cantar,
quiero descubrir lo que hay detrás de esa puerta,
quiero perderme en la oscuridad de lo desconocido,
quiero transitar por lo intransitable, lo inmutable.

Entregarme eternamente al placer de saborearlo,
tragarlo, absorberlo y liberarme de sus cadenas
aligerar el peso, renacer en los ojos del universo
y disolverme en el polvo cósmico de la nada.
Anacoreta de la Luna

miércoles, 7 de enero de 2009

Miedo al miedo


"...Tuvo miedo.
No era tanto miedo al peligro que la amenazaba; era un miedo que procedía de sí misma. Apenas pensaba en que se quedaría para siempre hechizada y paralizada. No, era el miedo a lo incomprensible, a lo desmesuradamente grandioso, a la realidad de lo prepotente lo que hacía sus piernas cada vez más pesadas, hasta que le pareció tenerlas de plomo frío y gris.


Sin embargo, siguió adelante. No miró más hacía arriba. Mantuvo la cabeza baja y anduvo muy lentamente, paso a paso, hacia la puerta de roca. Y el peso del miedo que quería clavarla al suelo fue cada vez más poderoso. Sin embargo, siguió adelante. No sabía si la esfinges tenían cerrados los ojos o no. No podía perder tiempo. Tenía que arriesgarse a que le permitieran la entrada o aquel fuera el fin de su Gran Búsqueda.


Y precisamente en el instante en que creía que su fuerza de voluntad no bastaría para impulsarla a dar otro paso más, oyó el eco de ese paso en el interior de la puerta de roca. Y al mismo tiempo todo su miedo la abandonó, tan total y absolutamente que se dio cuenta que, a partir de entonces, nunca más tendría miedo, pasase lo que pasase." 
[Michel Ende, La historia interminable]

domingo, 4 de enero de 2009

La Vetusta Morla dice:



"Todo se repite eternamente: el día y la noche, el verano y el invierno..., el mundo está vacío y no tiene sentido. Todo se mueve en círculos. Lo que aparece debe desaparecer, y lo que nace debe morir. Todo pasa: el bien y el mal, la estupidez y la sabiduría, la belleza y la fealdad. Todo está vacío. Nada es verdad. Nada es importante..."

El pájaro y el Chanate

 El pájaro y el chanate jugaron una partida,
el pájaro está muriendo, el chanate en la otra vida.
Zopilote dile al mundo que ponga al que le alerta,
que arriba del ojo de agua hay una vaquilla muerta.
Cuando vayas a mi tierra, le dirás a la patrulla,
que aquí no hay flores en venta, cada quien corta la suya.