domingo, 27 de septiembre de 2009

Ser Human@



Existo porque alguien sopló en mí, ¿dónde están las instrucciones para funcionar? No sé cómo debo moverme, mi cuerpo sólo quiere aliviar los viejos dolores, lo escucho y respondo a las vibraciones de la tierra. No sé cómo hablar, ¿porqué tengo que hacerlo si me comunico mejor en silencio? Rompo el silencio sólo para recordar mi voz. Desconfío de las palabras, nunca dicen lo que realmente siento y cambian de color cuando tú las escuchas. No sé cómo ser yo, si el "yo" es tan escurridizo, tan inmaterial y volátil. Me construyo con gotas de vidrio rojo, humeante y maleable. Navego dentro de una botella que un suicida lanzó al mar. Qué puedo hacer si no mirar la lluvia a través del ámbar de silicio. Las corrientes salinas provienen de siete ojos antiguos que lloran su soledad.

Cada célula de mi cuerpo respira y dentro de ella cada molécula respira y dentro de ella los átomos respiran y no se dejan atrapar, están en todos lados y en ninguno. Los átomos están condenados a existir eternamente. Me asombra saber que los átomos de mi cuerpo pertenecieron a un viejo dinosaurio alado que murió de frío. Me da miedo morir porque ya no podré respirar. Por eso antes de dormir aguanto la respiración treinta segundos sólo para sentirme un poco viva, pero finalmente muero en el sueño profundo.

No sé cómo ser humano cuando tengo que comer un filete a término medio. Por eso para escribir este libro he decidido alimentarme únicamente de lo que proviene de la fuente y no ha padecido dolor, con mi dolor de existir es suficiente. Escribo y no sé porqué escribo. Aviento palabras al aire y caen como gotas de agua que se transforman en esquirlas brillantes al tocar la piel. Escribo entre estertores como si estuviese viviendo mis últimos días. Estoy en la víspera de mi muerte. Qué necedad mía la de escribir, escribo para encontrar el sentimiento de mi existencia.

He aprendido a ser humano observando a mi perro. ¡Y todavía tengo el descaro de llamarlo animal! Prefiere usar sus ágiles piernas para huir del peligro que usar sus dientes para lastimar al agresor. Siempre me mira a los ojos cuando le hablo, escucha atento y no interrumpe para decir cualquier tontería. No le gusta comer solo y mueve la cola para que lo acompañe. Mi perro me enseña a vivir, él sólo está siendo, "ser" es su única actividad. Y "ser" es lo que me cuesta ser.

Ante el dolor de los demás me consuelo de existir. Estando aquí no estoy, ¿humana soy?, humana el alma. Me desprendo de las capas viejas que me estorban, capa tras capa cual si fuera una cebolla, ¿qué quedará al quitar todas?, ¿cualquier ser puede ser humano?, ¿cómo se hace un ser humano? Receta para formar un humano: un óvulo feliz de ser redondo, un espermatozoide nadando contra el tiempo, soplo mágico que haga permeable la entrada a lo desconocido y un gran vacío para albergar el alma, aliento divino que busca un rincón para descansar.

Hace poco comprendí que el humano es el único ser que comete el mismo error dos veces. Me duelen las rodillas de tanto caer, esta piedra la he visto más de una vez. ¿Quién es esa que interroga a dios? Me refugio en el colchón del silencio nocturno. Abre los ojos y mira lo que no quieres mirar. Mira bien lo que hay fuera de tu piel, observa al que mira. El verde no es verde, es azul. Lo blando realmente es rígido. El gris tiene el arcoiris dentro. Lo pequeño es inmensamente grande. La palabra tiene la mentira insertada en el acento prosódico. Espejo rítmico blanco que refleja mi verdadero rostro, ritmo en el aliento para ponerme a bailar.

¿Quién es esa que balbucea? No sé contra quien voy, ¿a caso hay alguien más aquí? No hay nadie más, la noche es clara y azul. La luna está partida a la mitad, su cara sonriente hace aflorar la nostalgia, como si viniese de un tiempo anterior, como si esta noche la hubiese vivido hace tanto tiempo y ahora solo viene a recordarme que no soy la misma. Hablo por mí desde cierta distancia. Yo soy los otros y los otros no saben que existo. Existo porque alguien me está soñando.

No sé cómo ser humano. Quisiera mentir un poco, manipular y jugar con la compasión del hombre, controlar la vida de cualquiera y hacerla pedazos. Quisiera inventarme una hermosa vida, engañar al mundo fingiendo ser una mujer extraordinaria y de mucho saber. Quisiera ponerme una máscara diferente cada día, conocer las reglas para después sabotearlas. Sería tan fácil hacer todo eso, la actuación es algo que se me da sin problemas. Pero me da tal pereza que he decidido renunciar al calor que provocan los aplausos y me contento con disolverme entre la multitud. En secreto disfruto de lo cómodo que resulta ser una más. Soy una coma en la vida, una letra más en La Historia Interminable. ¿Qué de malo tiene ser un@ más? tan limitado, tan corpóreo, tendré que abrir los poros y disgregarme hasta desaparecer, quiero experimentar la libertad absoluta, dejar de ser yo para ser todo y nada a la vez. Por ahora me consuela que pronto la luna estará redonda y seré feliz otra vez.


Anacoreta de la Luna.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Espejo-Reflejo


Vela pequeña, flama ardiente, exigua

viento suave que invita a bailar

en el espejo te has de mirar

¿qué es lo que hay?



Tibia luz que calienta el rostro

sombras danzantes entre el papel

ojos que miran el mar y el viento

relámpago oscuro muere en la hiel.



Labios luminosos besando el mar

ojos oscuros brillantes de sal

blancura solemne que flota al andar

la piel contenida de tersura mordaz.



Ansiosa de verte, de verte llegar

busqué mil rincones sobre el ancho mar

que miedo tan grande volverme a encontrar

me miro y me miro y no te puedo hallar.



Oscura la noche, silencio mortal

las nubes azules quieren ya jugar

añoranza en la piel de regresar a mi hogar

no aguanto las ganas de verme flotar.


Tormenta auto-existente vuelve a llamar,

dragón de la suerte llévame a pasear,

vamos a la luna que ya va a escampar,

los jinetes del cielo pescando siluetas por la calle van.



La noche está en silencio invita a soñar

atravesar el espejo y ver qué hay detrás

mirar lo pepetuo con su negrura voraz

la luz se extingue y la última palabra no se dirá.


Anacoreta de la Luna

martes, 8 de septiembre de 2009

Ángel de Barro



¿De dónde vengo? Vengo de una larga añoranza que parpadea un millón de veces dentro de un segundo, segundo eterno que descansa en la ilusión del tiempo. Hay veces que tengo la sensación de que todo se mueve menos yo, veloz remolino que distorsiona formas, colores y texturas; licuadora espacial que mezcla lo que el ojo humano siempre divide. Me miré en el ojo de una mosca y vi mi imagen multiplicada hasta el infinito, soy todos los rostros que han existido desde el gran estruendo cósmico, ¡qué susto!

¿Soy o fui? Siempre fui e inmediatamente dejaba de ser. Un buen día me aburrí de cargar este cuerpo y decidí soltarlo un rato. Me asomé al otro lado del espejo y me encontré con mis sueños olvidados. Todos enterrados dentro de un agujero negro y tapados con polvo de desierto. Encontré la cascada de transparentes imágenes que aparece justo antes de entrar al sueño, encontré todo lo olvidado justo al despertar. Miré con gran asombro todo eso tan misteriosamente entretejido y al querer desenmarañarlo se desató mi locura. Los guardianes del conocimiento universal no admiten profanadores. Desde entonces me regocijo ante el olor de lo incomprensible y disfruto no entender.

¿De dónde viene mi nostalgia? Tengo la sensación de haber perdido algo, no sé dónde ni cuándo. Me miro al espejo y no me reconozco, descubrí otro rostro escondido en la mitad izquierda del mío. Me dormí hace mil siglos, tuve que beberme el mar de la soledad, tuve que buscarte en crueles laberintos, fui llenando los ríos de la muerte con lágrimas negras, recorrí mil caminos hasta desgastar mis pies y perdí las manos por esculpir tu nombre en los muros de la cárcel. Ángel de barro, no quiero despertar en el sueño de un loco, Ángel de barro quiero encontrarte en mis ojos.

¿De dónde vienen mis palabras? mis palabras son antipalabras, vienen de un lugar abstracto donde no se piensa, de una caverna oscura y goteante. Voy diciendo ciertas cosas, voy descubriendo ciertas otras, voy olvidando lo poco que comprendo y voy escondiendo palabras entre las palabras para encontrarme cuando vuelva a caminar por aquí.

Anacoreta de la Luna

martes, 1 de septiembre de 2009

Catarsis



De regreso al vientre materno, permiso para entrar con copal en barro humeante, mirando a los cuatro rumbos, piedras calientes milenarias bañadas con resina de olor para sanar. Cantos que provienen desde el fondo de la tierra, más allá de la existencia, oscuridad aterciopelada que arrulla. Viento es mi aliento, tierra es mi cuerpo, agua es mi sangre y fuego es mi espíritu. Se removieron criptas antiguas, salió el polvo escondido de muchos años. ¿Qué hace falta para dar la vuelta completa? El mundo es igual arriba y abajo. Lo bueno y lo malo parecen ser lo mismo, lo lejos y lo cerca se dan un beso.

Estoy aquí, ¿qué espero de mí?, siempre huyendo en el silencio. Estoy en este mundo fanfarrón intentando ser otro pero el mismo, la misma. Las palabras no son suficientes para sanarlo, ¿qué hace falta? cantar, llorar, bailar, gritar. Tan grande fue el daño que aún hace falta escribir. Morí por ti, viví sin mí, todo termina y nada empieza. Cavo una fosa para la muerte de mi historia, vacío todos los miedos, penas, frustraciones, dolores, derrotas y tristezas del hombre infra-humano que es el lobo del hombre, hombre lobo que transita los dos mundos, Realidad y Fantasía, ¿dónde está uno y dónde termina el otro?, en el mundo de Fantasía las fronteras están adentro, la Isla del Nunca Jamás se hace real, la isla revienta y explota la célula, tu grito se ahoga en mi grito. Hay veces que no sé lo que me pasa, ¿qué es lo que pasa dentro? la serpiente eléctrica quiere despertar del sueño de tantos siglos.

Que difícil se me hace mantenerme en este viaje sin saber a dónde voy, ¿es de ida o de vuelta? ¿estoy adentro o estoy afuera?, ¿estoy soñando o estoy despierta? la dualidad se disuelve en el océano. Hay dos días en la vida para los que no nací: dolor que regresa por que no conoces el Amor, dolor que tortura por tu mentira de millones de años-luz. Si me equivocara otra vez, si me olvidara de mí otra vez. ¿Qué es lo que hago aquí? ya no me destruyas con tus mitomanías, no rasgues mis alas que me duelen, hombre-lobo no me claves más los colmillos.

Cansada de andar buscando tu encuentro, muy lejos de aquí se encuentra tu cuerpo. Me estoy destruyendo entre llanto y dolor de huesos. Me estoy reconstruyendo con humo de colores y olores, catarsis sanadora, dragón rojo escupe el fuego. Un viaje más, no he entendido, de regreso otra vez, vuelta tras vuelta hasta encontrarte, te miro en mi reflejo. Amor que regresa a mí llena de aire los pulmones, el vientre y el corazón, cada célula oxigenada. Soledad antigua brota del suelo, amante mía hace tanto me esperabas. Rompecabezas que destruye y construye, rompecabezas que tengo que armar. ¡Hay amor! ¡hay dolor!, ¿cómo fue? ya no me acuerdo, como nube se me fue, flores y delfines en el cielo, presentimiento de ya no verte nunca jamás. Nunca es nunca. No acepta que causó dolor, Mujer-Guerrera no acepta la derrota, si tienes ganas de llorar piensa en mí, cuando sufras y llores piensa en ti.

Empiezo una nueva vida, los poros se abren, antenas hiperbólicas sin punto de inflexión, ¿dónde empieza una y dónde termina la otra? ¿porqué divides el mundo si las matemáticas no son exactas? Afuera el sol ilumina el camino y abre la conciencia, adentro la noche es música y pasión. Llévame en tu barco de papel, atravesemos el mar de plata y vayamos fuera del mundo. Ya no pertenezco a ningún "ismo", me considero viva y enterrada, la brisa de la muerte enamorada ronda como un ángel asesino. ¿Cuál es el peligro de estar vivo?, ¿qué hace falta para romper el cristal?, ¿qué hace falta para cruzar el umbral? Déjame entrar no cierres la puerta, no me dejes afuera. Me quedo sentada al lado del camino y sigo esperando, pinto mi locura para entretenerme un poco, para entenderme un poco, los átomos de colores se disgregan sobre el papel mientras me duermo sobre un tono azul de mar, ya quiero soñar que en mi muerte te encuentro, ya quiero despertar en el sueño.

Anacoreta de la Luna.