Transformo el alimento que me dio la tierra en células sensibles al sonido y al calor del vapor aromático. La geometría de luz más pura se integra y se deriva dentro de una taza de café, la luna crece y mengua en el fondo, epicentro cónico mágico de luz. Se duerme la materia y se transforma en luces danzantes en la pared del autobús, en el techo del andén, en el pavimento gris, mientras flores sonrientes perfuman los rostros tristes. Señales iridiscentes "No estacionarse", mejor seguir, mejor fluir.
Caminante del cielo deja su huella sobre charcos de lluvia limpia, caminante que trae el cielo a la tierra y riega con estrellas brillantes el suelo; semillas estelares me muestran el camino. La mejor hora del día es cuando el sol convierte en oro y plata todo lo que toca. Burbujas mágicas alegran la ciudad "Abrimos los domingos", las puertas siempre están abiertas, todo tiene que pasar. No puedo evitar el humo que entra hoy, pero igual sigo creciendo, soy otro carbón. Hay una escalera para llegar al cielo, aparece cuando el sol bosteza y se desvanece en un suspiro del viento.
Caminante del cielo deja su huella sobre charcos de lluvia limpia, caminante que trae el cielo a la tierra y riega con estrellas brillantes el suelo; semillas estelares me muestran el camino. La mejor hora del día es cuando el sol convierte en oro y plata todo lo que toca. Burbujas mágicas alegran la ciudad "Abrimos los domingos", las puertas siempre están abiertas, todo tiene que pasar. No puedo evitar el humo que entra hoy, pero igual sigo creciendo, soy otro carbón. Hay una escalera para llegar al cielo, aparece cuando el sol bosteza y se desvanece en un suspiro del viento.
Ojos flotantes me miran sonrientes, inocencia pura de flores blancas, ¿de haber sabido, hubiera nacido? Nada es como tú imaginas, ni tu mismo. Hay mucha risa que no conoce su dolor, ¡deja de engañar! no quieras ocultar que has pasado sin tropezar. Son tus ojos de metal que no lloran y no brillan y yo extraño su claridad. Hay locos en todo lugar y ninguno quiere perder, no encarceles tu demencia que me pierdo más y más. En el cielo volando están mi locura y mi realidad, ¿qué es la realidad? sin razón, sin olvido, soy un punto de fuga de la línea del tiempo. Ya voy saliendo, el verde se levanta en mil formas, ¿las fronteras dónde están?, ¿cuál es el límite del límite? Los puntos cardinales son imaginarios, ¿dónde es arriba y dónde es abajo? Divago y navego en medio del océano únicamente sentada sobre un neumático.
No sé si me alcance la vida para saber lo que no sé, para mirar lo que no he mirado, para sentir lo que no he sentido. ¡Qué necedad la mía de querer saberlo todo! soy como un perro persiguiendo su cola. Mis sentidos se despiertan y alcanzan a percibir lo magnánimo de la vida. Qué bonito nacer y morir cada día. Vivo cosas ciertas para luego olvidarme; mis palabras esconden otras, no las escribo porque no hay forma de hacerlo. Hace tanto tiempo que estoy aquí, me acuerdo de la muerte y me trastornó. Nada quedará de mi fama aquí en la tierra, ¿dónde vivirán los muertos? quiero ver y estar despierta. No permitas que las luces se te escondan al pasar, la vida es más simple de lo que crees y tiene un pequeño gran truco: ACEPTAR que lo que es, es lo que hay... ¡Bonita es la vida, respira, respira, respira!
Anacoreta de la Luna


