domingo, 25 de diciembre de 2011

Solsticio Invernal


Inconmensurable Universo donde habito, donde cabe todo, ¿todo? ¿Hasta dónde se extiende su luz?,  ¿de dónde salen tantas estrellas? ¡Ana de todas las danzas de estrellas! La vida es una danza, el universo es una danza. ¿Siento porque existo o existo porque siento? Existo y soy un punto más dentro del colosal e inimaginable universo.

¡No soy el centro del universo!


Mi vida es un sueño, la vida es un sueño ¿soñado por quien?, todo tan lejos, todo tan cerca, la realidad y el sueño son la misma cosa. Trato de escribir algo que no puedo describir, quizá es un estado del ser, inconmensurable universo mental-emocional-espiritual.

¿Dónde estoy ahora?



Hoy me siento algo extraña, el invierno ha entrado, el solsticio invernal me ha dejado ligera, como flotando, como soñando. Siento como si fuera a morir, como si estuviera muriendo, siento compasión por mí autocompasión. Siento ganas de llorar pero no de tristeza, nostalgia por ser, llorar porque existo, llorar porque sueño, llorar porque siento, consuelo por existir.

¡Lloraré mi muerte viva!


Siento que algo viejo se va, la hoja seca por fin cae. Cansada se desprende del árbol agradecida por haber sido, sólo eso, haber sido. Siento nada, siento todo. La vida y la muerte son la misma cosa, pero sólo lo digo, lo intuyo, no lo he sentido, cuando lo sienta quizá no podré escribirlo.

¡¿Cuánto he soltado en este viaje?!




Ayer me emborraché con tinto dulce, mi sabio cuerpo expulsó todo, quedé vacía, quedé limpia y con ganas de comer un gran trozo de carne. Comí un pedazo de pierna, un poco de pierna bailarina y me senté frente al televisor para saber en qué va la gran telenovela de la vida. Todo lo que necesito para existir lo tengo cerca, podría pasar varios días sin salir de casa. Tengo una planta que cuidar, tengo un perro que me sigue a todos lados, tengo una cama y agua caliente. Necesito tan poco para vivir, pero estoy pidiendo Todo al Universo como si fuera alguien que me escucha, como si fuera Dios en persona.

¡Pido por fin mirame en tus ojos!



Hojas secas, estrellas, danza, galaxias, agujeros negros, muerte, vida, música, profecías del fin del mundo, todo se sucede al mismo tiempo y en el mismo espacio. Quiero entender algo que no se puede entender. Quiero escribir algo que no se puede escribir. Quiero pintar algo que no se puede pintar… ¿Será eso el Amor?

Anacoreta de la Luna.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Recuerdo...

Ayer me soñé niña,
regresaron aromas casi olvidados
de lluvia limpia,
de flores rosas,
de pan horneado.


Regresó el recuerdo del viento fresco en la piel,
de espuma-arcoíris flotando en el aire,
del primer olor a canela bajo el sol matinal,
de mi madre azul cortando sus uñas para no lastimar.


Recordé la placidez en el vientre tibio y flotante,
sonidos sordos dentro y fuera del útero amoroso
cantos de niños hermanos, la voz de mi padre,
recordé el calor en el pecho de mi madre,


Regresó el recuerdo de alegría infantil,
el recuerdo del placer de sólo ser
y añoré de nuevo correr descalza sobre los charcos
sin prisa por vivir,
sin temor a morir...


Anacoreta de la Luna.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Morir otra vez

¡Hablemos de mi muerte!


Hablemos de mi muerte sin que se nos erice la piel, de tu muerte, de la muerte como el fin de un ciclo. La muerte como el fin de mi vida, el fin de mi historia, de mi histeria, de mis pasiones y temores, de mi odio y mi verdad. El fin de mis ruinas, de mis dolores, mentiras y traiciones. El fin de mis sueños, mis rebeldías, locuras y soberbias. El fin de la ilusión de ser lo que no soy.

¡Tantos días de ocio sólo esperando a que el día termine! ¡Tantas noches sumergida en mi cama sólo esperando el sueño, sin mirar la luna, sin mirar el cielo! ¡Tantos días sin mirar la luz entre las hojas, el arcoíris en la espuma de jabón, las luces danzantes en el patio, los destellos en los charcos! ¡Tantas tardes sin ahogarme en el cielo rojo crepuscular, en los mil colores de flores locas, en el azul profundo de mar! ¡Tantos días sin sentir el agua tibia recorriendo mi piel, el aire de otoño acariciando mis cabellos! ¡Tantos días sin escuchar el canto matutino de aves sonrientes, el viento que aulla canciones flacas, sin escuchar el latido de mi corazón, de tu corazón!

Si me equivocara esta vez, sería morir otra vez por las misma razones. Sería morir otra vez sin aprender a vivir, ¿como hablar de la muerte sin hablar de la vida?, ¿cómo saborear la muerte sin haber saboreado la vida? Sería morir otra vez sin haberme amado, sin haberte amado, sin haber amado. 

A veces digo que he aprendido, pero cada segundo me divido entre el mañana y el ayer. Me fragmento entre lo que quiero ser y lo que ayer fui. Me comprimo entre mi anhelo desesperado de encontrarte y no encontrarme. Me pierdo entre mis insaciables deseos de encontrar lo que no se busca. Testarudez mía de morir otra vez por las mismas razones.

Muero cada vez que miro de soslayo la vida que se me escurre entre los dedos. Morir en vida, vivir muriendo cada día.

Instante distante, instante mágico que sopla sobre mi rostro, ¡no quiero morir sin antes haber mirado lo profundo de tus ojos!

Adiós al pasado, adiós al futuro, quiero morir fundiéndome en tu piel, morir besando tus labios, morir amándote, morir amándome, ¡quiero morir de Amor entregándome a la muerte, entregándome a la vida!

 Anacoreta de la Luna.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Ederlezi


Ederlezi del alma ¿hace cuánto te fuiste?
¡te vuelvo a encontrar!
más cerca, más viva
más triste
añoranza de una época que no recuerdo haber vivido.

Alegrías y tristezas se abrazan
alegrías vividas desde el corazón
recuerdo ingrato despierta fibras dormidas.

Dolor por recordarme muerta
muerta triste
muerta amante
muerta viva.

Canto triste apasionado desgarrando aún mi piel
risas tormentosas que me desbarataron el vientre
vida chiquita que me muero de la risa,
¡vida que no te creo que haya muerto tantas veces!

Páramo del recuerdo de la muerte del recuerdo
¿he olvidado de dónde vengo?
olvidé el camino,
me perdí en el tiempo,
olvidé porqué lloraba,
olvidé tus ojos,
¡olvidé a qué vine al circo!

Mis tragedias, mis comedias, mis verdades y mentiras,
todo envuelto y cubierto con frágil polvo de tiempo.
Papalote que cae después de volar muy alto ¡agárrame del ombligo!
suave caída para remontar una vez más
una vez más el invierno, ¡una vez más la primavera!


 

Anacoreta de la Luna

miércoles, 19 de octubre de 2011

Otro Suspiro


Viento del norte tiene prisa por llegar al centro de mi soledad que estoy que reviento sin pausa que estoy que despierto sin prisa eco sonrisa realidad y dolor no estás conmigo y yo sigo pensando en ti cómo cuento las noches soñando cómo escapar dicen que usted trae las sombras y por dentro está harto de heridas voy detrás de ti recogiéndome la piel  mis tentáculos enredados en tu portal suelto mi pestaña para cobijarte sé cómo me siento al estar cerca de ti va a descubrir porque ahora no quiero pensar voy tocando la rabia de los demás si me paro va a ser para despegar que mi llanto termine en el mar ya no sé si he perdido la razón me obsesiono con tu recuerdo me trastorno por la posibilidad de mirarme en tus ojos sólo necesito algo simple y coherente para conversar feliz me doy contra mi se fugó la maldad hoy quiero ser la misma que ayer ¿voy a perder la cabeza otra vez? estoy perdida en las escamas de tu vida hoy es mi día para desafiar demostrarle que hoy no me puede dañar respirando profundo podré resistir a que el alma en turno no quiera salir vamos a dar una vuelta al cielo para ver lo que es eterno yo quisiera dejar caer mis manos y sanar todas las marcas del alma mía de mi vida afuera nadie es nada sólo adentro secreto silencio detiene el tiempo cuando uno está contento quiero beberme mi vida a sorbitos subo la escalera al cielo uso mis manos de remos a oscuras ¿a dónde iré sin ti Amor? se hará cenizas esta soledad en la casa del sol naciente va creyendo ser la dueña de la eternidad adiós quizá no deba contarte te desbarata el tiempo pues es quitarme la ropa déjame ver tu piel para enseñarte una herida que tú ocultas a solas adiós mi bien dejé debajo de la tarde esta carta sin mi nombre firmada a fuego y sangre y mi fe en el Amor...

viernes, 7 de octubre de 2011

Murmullo Nocturno

En secreto el silencio escondido está en la noche, bajo el azul, entre el mar celeste. Estrella que brilla a lo lejos. No olvido de dónde vengo, no olvido las hojas secas que he soltado, no olvido mi llanto escurrido. Añoro el recuerdo grato de aquellos días que no he vivido, noche amortiguada en la tibieza de tu cuerpo, sentada a oscuras tocando el violín hasta el final.

Quiero perder el miedo de salir y que me coma la tarde roja. Este capullo no quiere sangrar. Repíteme, repíteme en silencio, murmullos salpicando la noche vacía. Escribo y no sé porqué escribo, he tardado tres días en despertar y mis ojos ya están secos. Mira que te veo subiendo, corriendo, rodando, mira que te espero aunque diga que no espero.

Noche reumática de blues añejos y tristes. El recuerdo bello de la vida juvenil, añoranza de años frescos y desfogados. Amé, canté, lloré, mordí mis labios de furia contenida, cagué, forniqué, menté madres, desafié al mundo entero y… mejor me escondo en el silencio, en el que vivo hoy.

Saldré y te buscaré en el cielo, estrella perdida en tu brillo, ¿necesito un amante ahora?... déjame tranquila un segundo que quiero mirar mis miedos de frente. Se me altera la cabeza cuando hay que soplar al viento, arrojar la basura mental y conectar con frecuencias extra galácticas.

A veces quisiera soltar las velas y navegar libre. Pero sólo seré libre cuando pueda transformar mi miedo. Pero sólo seré libre cuando pase un día entero sin preocupación alguna. Amo esos días de paz interminable, de sol relajante, de texturas sordas otoñales.

Es tiempo de desafíos, de rebelión transformadora, de soltar amarres viejos de hilos rojo-azules. Es tiempo de llorar por lo que vivo y siento en el presente. Presente eterno que aún no percibo, eterno murmullo escondido en el eco de la noche...

Anacoreta de la Luna. 

miércoles, 28 de septiembre de 2011

¿El Camino?

Hace siglos empecé mi andar
¿dónde empieza el Camino?
¿qué hay en este lugar que me recuerda la noche antigua del silencio?
¿qué hay en este lugar que me recuerda que sólo eres un sueño?

¿Dónde empieza el Camino?
¿sanarme no es el camino?
¿sanarte no es el camino?
¿enseñarte mis heridas no es el camino?

Qué sabes tú de mi andar
qué sabes tú de mi silencio
llorando he soltado,
llorando he reído, sanado y blasfemado,

estoy aquí reventando la bolsa de vísceras
escupiendo fuego por los ojos
quemando mis pies en el comal de tierra
cantando mis tristezas para abrir llagas en tu piel,

Se agrietan las alas, resuena el tambor,
piel de venadito recién destetado
camina por el sendero de mis ruinas,
fortifica los velos delgados de mariposa...
¡hay que ya estoy! ¡hay que ya voy!

Venado azul sueña que vuela como águila,
esta noche tendré que morir
nada habrá de pasarme,
sólo quiero descansar en paz por perdonarle.

La locura es haber olvidado el Camino,
loca estoy de recordar mis sueños
camino sin ti por la vereda que no tiene fin,
camino siguiendo mis pasos que me acercan a ti.

Anacoreta de la Luna

sábado, 17 de septiembre de 2011

Espejo Azul

Espejo-reflejo de lágrimas dulces de niña

reflejo locura de sangre lastimada por mi sangre

locura bendita sacude viejas costras de mis huesos

que renazca mariposa de mi canto-llanto

que te nutra la danza de la tierra viva.

Yo te ofrezco el Amor.

Yo  te ofrezco la vida...

Anacoreta de la Luna

domingo, 3 de julio de 2011

Nostalgia


Soy tan antigua como el mismo tiempo, descubierta tras el velo negro de la nostalgia, nostalgia de haber estado ahí cuando todo empezó.

Infinitamente pequeño e infinitamente grande fue el origen.

Todo empezó dentro de un átomo flotante azul celeste encadenado sobre sí mismo, el fuego de mi ira condensada en el cruce de los cuatro rumbos, tempestades fermentando el miedo de expandirse al infinito, miedo al impacto de fundirse con el otro y formar algo inexistente.

¿Ya estoy lista?

Expansión cósmica en un suspiro, inhalación y exhalación del aliento divino, evolución de especies que se desollan vivas dentro de una semilla de mostaza.

¿Por qué sigo aquí?

Me desboco en recuerdos y visiones de promesas que anuncian el tiempo nuevo, tiempos híbridos de conciencias expandidas, tiempos de activación galáctica y frecuencias místicas, amigos del rostro reflejado en el fondo de un espeluznante agujero negro.

Nada es verdad y nada es mentira, todo existe en el reflejo de una burbuja de jabón.

Cristal azul de música antigua que resuena desde las entrañas de la tierra roja, monocordio vivo que me hace recordar que vengo de un sueño olvidado. 

¿El que me sueña no ha despertado?

Un siglo de vida humana es apenas un sueño, la vida es eso en su mejor momento, una gran nostalgia, nostalgia por que nada empieza, nostalgia porque nada termina. 

Anacoreta de la Luna

lunes, 27 de junio de 2011

De regreso al origen

¿De dónde he venido Yo?, ¿dónde estoy ahora?
¿cuál es mi origen?, ¿cuál es tu origen?
¿cuál es el origen del miedo del mundo?
el origen de todos los orígenes no tiene origen,

¿dónde estuviste mientras todo pasó?
¿quién fue testigo de la herida primigenia?
¿qué ganaste con profanar el misterio?
¿qué perdiste al mancillar mi ombligo?

tierra manchada con sangre de mis abuelas
y lavada con el llanto de mis abuelos
pedernal que refleja el odio del mundo
arenas de desierto más antiguo que el dolor,
mis ancestros claman mi perdón,

piedras rojas caen en grietas de tierra hambrienta
piedras que quieren disolverse en el calor de mi vientre
vientre voraz sacudido desde el centro ígneo
ombligo del mundo que se representa así mismo en el escenario cósmico

quiero regresar al origen, ser un actor en estado puro,
pero me disperso en esquirlas de colores sobre tu piel
para no ver la verdad que me gritan tus ojos,

cada vez más cerca de mí, ¿cada vez más cerca de ti?
¿a qué vine al mundo? ¿a llorar o danzar?
¿a sanarme o sanarte? ¿a vivir o morir?

perdida en la cerrazón camino por mi tierra mestiza,
ofrendo las flores, ofrendo mi ira, mi rencor y tu dolor,
¡ofrendo mi muerte! ¡ofrendo mi vida!

Anacoreta de la Luna

lunes, 23 de mayo de 2011

Algo me duele



Algo me duele y no es la muerte ni es la vida
es una espina clavada en el centro de mi ombligo desierto
de cierto me queda la mirada triste y ahogada.


Mil veces me he repetido
vuelta tras vuelta llego al mismo lugar
¿a dónde se habrá ido mi sol?, ¿dónde he de pisar esta vez?
ya no puedo volar, me tengo agarrados los pies
autoboicot sin razón, o con razón.


Busco dentro de mi edad salir otra vez,
¿dónde mierda está la verdad? La verdad está vestida de fino plástico
quiero un hombre que me aliviane el corazón ¿o un hombre-niño?
¿cuál es la verdad?
¿cómo me aliviano yo el corazón?


Creo en ti, no creo en mí,
creo en la muerte y no creo en la vida
¿en dónde me encuentro?
¿cómo suspender toda acción contra mi muerte?


que caiga la tormenta
que moje la tierra
que corran ríos de lágrimas con rocas de sal hirviente
que se nutra la tierra con mi sangre
que caigan semillas de luz y que retoñen brillantes tus miedos de la oscuridad.









Anacoreta de la Luna