quedo suspendida en el vacío del recuerdo vivo.
Si la memoria me alcanza
podré recordar que alguna vez fuimos algas
mecidas por la corriente profunda,
sin miedo a dejar de existir.
Fuimos canto,
somos griterío y voces silenciadas;
fuimos fruta dulce,
somos ansiosa mordida;
fuimos orden, somos caos;
fuimos nada, somos tod@s...
¡Que viva de nuevo la vida recién parida!
AnaKoreta de la Luna.