lunes, 21 de noviembre de 2011

Morir otra vez

¡Hablemos de mi muerte!


Hablemos de mi muerte sin que se nos erice la piel, de tu muerte, de la muerte como el fin de un ciclo. La muerte como el fin de mi vida, el fin de mi historia, de mi histeria, de mis pasiones y temores, de mi odio y mi verdad. El fin de mis ruinas, de mis dolores, mentiras y traiciones. El fin de mis sueños, mis rebeldías, locuras y soberbias. El fin de la ilusión de ser lo que no soy.

¡Tantos días de ocio sólo esperando a que el día termine! ¡Tantas noches sumergida en mi cama sólo esperando el sueño, sin mirar la luna, sin mirar el cielo! ¡Tantos días sin mirar la luz entre las hojas, el arcoíris en la espuma de jabón, las luces danzantes en el patio, los destellos en los charcos! ¡Tantas tardes sin ahogarme en el cielo rojo crepuscular, en los mil colores de flores locas, en el azul profundo de mar! ¡Tantos días sin sentir el agua tibia recorriendo mi piel, el aire de otoño acariciando mis cabellos! ¡Tantos días sin escuchar el canto matutino de aves sonrientes, el viento que aulla canciones flacas, sin escuchar el latido de mi corazón, de tu corazón!

Si me equivocara esta vez, sería morir otra vez por las misma razones. Sería morir otra vez sin aprender a vivir, ¿como hablar de la muerte sin hablar de la vida?, ¿cómo saborear la muerte sin haber saboreado la vida? Sería morir otra vez sin haberme amado, sin haberte amado, sin haber amado. 

A veces digo que he aprendido, pero cada segundo me divido entre el mañana y el ayer. Me fragmento entre lo que quiero ser y lo que ayer fui. Me comprimo entre mi anhelo desesperado de encontrarte y no encontrarme. Me pierdo entre mis insaciables deseos de encontrar lo que no se busca. Testarudez mía de morir otra vez por las mismas razones.

Muero cada vez que miro de soslayo la vida que se me escurre entre los dedos. Morir en vida, vivir muriendo cada día.

Instante distante, instante mágico que sopla sobre mi rostro, ¡no quiero morir sin antes haber mirado lo profundo de tus ojos!

Adiós al pasado, adiós al futuro, quiero morir fundiéndome en tu piel, morir besando tus labios, morir amándote, morir amándome, ¡quiero morir de Amor entregándome a la muerte, entregándome a la vida!

 Anacoreta de la Luna.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Ederlezi


Ederlezi del alma ¿hace cuánto te fuiste?
¡te vuelvo a encontrar!
más cerca, más viva
más triste
añoranza de una época que no recuerdo haber vivido.

Alegrías y tristezas se abrazan
alegrías vividas desde el corazón
recuerdo ingrato despierta fibras dormidas.

Dolor por recordarme muerta
muerta triste
muerta amante
muerta viva.

Canto triste apasionado desgarrando aún mi piel
risas tormentosas que me desbarataron el vientre
vida chiquita que me muero de la risa,
¡vida que no te creo que haya muerto tantas veces!

Páramo del recuerdo de la muerte del recuerdo
¿he olvidado de dónde vengo?
olvidé el camino,
me perdí en el tiempo,
olvidé porqué lloraba,
olvidé tus ojos,
¡olvidé a qué vine al circo!

Mis tragedias, mis comedias, mis verdades y mentiras,
todo envuelto y cubierto con frágil polvo de tiempo.
Papalote que cae después de volar muy alto ¡agárrame del ombligo!
suave caída para remontar una vez más
una vez más el invierno, ¡una vez más la primavera!


 

Anacoreta de la Luna