jueves, 24 de octubre de 2013

¡Danza ya!


Mariposa que ha dejado de llorar, que pronto entregará al fuego mis lágrimas para secar las ropas. Sigo deseosa de disolverme danzando. Que mi cuerpo femenino se acompase al ritmo de la vida. La sensualidad de nuevo invoco para sacudir las costras que ya no sirven. Que me voy arrancando los hombres que ya no quiero ver, que los parta un rayo, que los mate el tren del olvido.

Logrando aclarar los contornos del alma de tanta calma, me develo aquí una parte de mi oscura soledad que se acompaña de nostalgia descomprimida, de sueños húmedos de lluvia limpia. Anclando mis formas bajo ritmos angoleños, donde los cuerpos se entrelazan, se unifican, se multiplican.

Yo siempre fui lo que fui, pero no me di cuenta, no lo veía, ni lo sentía. Inconciencia de mi existencia, de mis sombras, de mi luz. Que llega la paz en mi corazón y mejor me duermo yo, me aclaro, me calmo. Nueva etapa en mi cuerpo con ganas de moverse, de mover las aguas. No es tristeza, no es desazón, es algo de comezón por lo que se va, por él que se va, es cierta ilusión por lo nuevo que vendrá.

Las aguas se están calmando, la tierra drenando el agua anegada, tierra húmeda tranquila. Mi corazón tranquilo ya, raro por no sentir tristeza, sólo cierta nostalgia para el espíritu creativo. Espíritu guardián de los bosques sigue sublimando mis sensaciones, sigue transformando mis desazones, mis temores, mis tormentas descampadas.

Suspirando quedo y resucito al tercer día, o al séptimo. Que llegue la nueva etapa de luz y plenitud, danza, danza, danza a la luna, de otra forma estamos perdid@s.


Anacoreta de la Luna.

miércoles, 23 de octubre de 2013

¡Sana ya!



Duerme mi niña, que el río de aguas negras en calma está, los patos nadan tranquilos y la luna artificial se deja asomar en el espejo humeante de cal, de grillos que ya no cantan, me los he comido en un taco grande con limón y sal. Grillito te como y me como tu dolor, tu breve dolor de ser cocinado sobre un comal caliente.

Que tu dolor no es más grande que el mío, que mi dolor no es más grande que el tuyo. Hoy danzaré nuestro dolor, sanaré las heridas de mi cuerpo y de mi alma antiguas. Resanaré las fracturas de mi ser completo, recuperaré mi memoria perdida por el descontento. Yo ya me voy a morir a los desiertos a que me coma el venado azul.

Que los grillos de oro me hagan cantar, me sanen, me hagan amarme y quererme, encontrarme. Quiero transmutar en placer por vivir los dolores de mi cuerpo, de mi mente, de mi alma, de mi corazón. Yo sólo pido ya no sufrir más, disfrutar la medicina de la vida. Hay dolores que no se quitan con sólo llorar, la medicina del venado me está sanando.

¡Venadito! ven y cómeme un poquito, quiero sacar todas mis ganas de llorar, verterlas al fuego, ahogarlas en el mar. Al pie de un árbol mi alma se sienta algo triste e iluminada por la luz de la noche. Los colores difuminándose, transformándose suavemente. Me quedo aquí mirando la lluvia limpia, lluvia fina que calma mi andar en la noche fría y húmeda de tanta soledad.

Suspirando quedo y resucito al tercer día, o al séptimo. Que llegue la nueva etapa de luz y plenitud, que así sea, que así sea, que así sea. A dormir mi niña bonita, a dormir y soñar con el canto de los grillos contentos que bien saben danzar sobre la tierra caliente.


Anacoreta de la Luna.

jueves, 20 de junio de 2013

Trocamos


Cambio los años sabios por tus abrazos cálidos
cambio los sueños lúcidos por un poco de locura
cambio las luces bailarinas por bálsamo para las piernas
cambio la sonrisa de las flores por una sonrisa tuya.

Cambio mi envidia por tu nobleza
cambio mi egoismo por tu altruismo
cambio mi mezquindad por tu generosidad
cambio mis deseos de venganza por tu indulgencia.

Cambio los colores del lienzo por color en mis mejillas
cambio la danza del cuerpo por tu poesía en mi oido
cambio mi soledad amarga por la dulce nostalgia
cambio mi vida triste por una muerte alegre.

Te regalo todas mis fantasías ¡y que el sueño se haga realidad!


Anarkoreta de la Luna.


viernes, 26 de abril de 2013

AutoREconocimiento

Que la primera lluvia de primavera ha caido y con ella mi nuevo dolor por la vida. Vuelta tras vuelta, una vez más sintiendo marañas en mi cabeza, incomodidad en el cuerpo, dolor en los huesos, viendo pasar la vida, viendo pasar tu vida. Un año más encima, nuevas líneas del tiempo tatuadas en mi rostro.
Abro los ojos, me levanto sin querer, me veo al espejo, ceño fruncido por el descontento. En automático enciendo la computadora, introduzco la contraseña y me asomo a la vida de los otros. Fotos de sus sonrisas, sus éxitos, sus amores, sus hijos, los lugares visitados en vacaciones, sus nuevos logros. Cada uno inventándose frases excelsas esperando les sea reconocido su gran ingenio. Cada uno colgando fotos de su vida. Haciendo pública su vida. Y yo mirando, sólo mirando, sintiendo envidia, celos y canto de tripas retorcidas. Sintiéndome insignificante, sin lugar ahí. Pero sigo mirando, las horas se me van sentada en la silla, esperando no sé qué, queriendo encontrar algo que ni yo misma sé.

Y aquí estoy otra vez, tras mi ventana entregada a la tarde amarilla, viendo pasar las horas, viendo pasar la vida. Resistiendo el embiste de la melancolía de la primavera sombría, en un espacio que he declarado sólo mío, donde no hay ojos que asomen por la rendija y miren mi intimidad dolida, mi soledad torcida.
Regálame un "me gusta", dime que te gustan mis ojos, mi palabra, mis escritos. Que te gusta lo que hago, lo que pienso, lo que siento, aunque no sea lo que siento. Dime que te has enamorado de mi biografía, que te ha cautivado mi melancolía, que serás más que un amigo y nos conoceremos por fin el verdadero rostro.
Lluvia que limpa la calle oscura, sólo mis pasos chasqueando la noche, disfrazando con entereza el desconcierto de mi andar. Apresuro el paso para llegar de nuevo a mi improvisado hogar y buscar el calor del ordenador cual si fuera un fogón. Ansiosa hago sonar las mismas teclas, abro las mismas páginas y me emociona ver "1 mensaje nuevo". La esperanza nace y muere en el mismo instante. Eres tú y no eres tú, yo soy los otros y tú no eres yo, yo no sé qué soy.
Y de nuevo me asomo a la vida de los otros, de nuevo a mirar sus vidas, sus sonrisas, sus éxitos y nunca sus fracasos. Y fracaso una vez más en el intento de encontrar lo que no se debe buscar, y de nuevo me voy a soñar con la certeza de que este ritul eterno se repetirá días tras día, noche tras noche hasta la siguiente primavera falaz.
Anacoreta de la Luna.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Réquiem para el Caminante


A dónde vas que valgas más
si tus pies no te llevan ni te traen
si en cada cerro que cruzas no encuentras tu hogar
si tus fantasmas en la mochila siempre traes.

La mirada cristalina, los labios secos por el sol
La sonrisa blanca sumergida en un rincón
Tus manos quieren pintar lo que no se deja atrapar
Tienes sed, sed de amor que no puedes saciar.

A dónde vas que valgas más
Si el sol brilla en todo lugar
Si en tu ventana la luna ves pasar
Si mientras haya flores las mariposas jugarán.

Te refugias en la noche y al oído te susurra sus misterios
Ritmos de colores en tus ojos escupen sus destellos
Tu  sueño te muestra la verdad que olvidas al despertar
Mientras tu alma vieja se queda flotando sobre el mar.

A dónde vas que valgas más
Si entre tus ojos la luz brilla ya
Si en tu corazón palpita y germina
lo que en ningún sitio podrás encontrar.

Te miro caminando y me alegra verte pasar
Te ofrezco agua limpia de una vasija ancestral
Te refrescas, me sonríes y las gracias tú me das
Que triste que no puedas quedarte a platicar.

A dónde vas que valgas más
Si no falta mucho para llegar
Si el cielo es eterno y siempre estará
Si no hace falta moverse para salir a volar.

Ana-King Skywalker

domingo, 6 de enero de 2013

Con ganas de

¡Llorar mi soledad y mi fracaso!

Llorarlo todo, pero llorarlo bien
Llorarlo con la nariz, con las rodillas
Llorarlo por el ombligo, por la boca.

¡Llorar todo el insomnio y todo el día!

Llorar de amor, de hastío, de alegría
Llorar de frac
Llorar de flato
de flacura.

¡Llorar toda mi amargura y mi osadía!

Llorar improvisando
Llorar de memoria
Llorar agonizando.

¡Llorar mi juventud carcomida!

Llorar mi pasado y mi presente
Llorar mi infinitivo y tu gerundio
Llorar por el preludio del futuro inexistente

¡Llorar al amanecer y al ocaso!

Llorar comiendo, sonriendo
Llorar enloqueciendo
Llorar muriendo
soñando.


Anallorona de la Luna