miércoles, 26 de agosto de 2009

Sanar



Quisiera saber qué hay del otro lado de la vida. Sentir que el tiempo no existe, sentir que puedes caminar sobre sus venas apenas mirando un punto suspendido en el vacío. ¿De dónde surge ese temblor en las piernas? respira profundo, chupa un seno a la existencia, escucha tu nariz.

Guerrero de mil colores deja tu cuerpo bailar. Guerrero-Serpiente echa raíces en la tierra, Águila-Dorada atraviesa el cielo, ombliguito de tierra calienta un poquito, mirada en medio de dos espejos para encontrar mi rostro. Sacudir el polvo a los huesos, formar los músculos con nuevas fibras rojas, exprimirle el dolor de tantos siglos, tanta sangre acariciándolos, tantas espinas ciegas.

En el otro lado de mi muerte quiero verte, acariciarte después de mil años. Entregarte mis exhalaciones y recibir las tuyas, cantarte al oído las notas del corazón. El cielo está rojo, se alzan los valles, se abre la tierra al compás del volcán. El encuentro de dos mundos, los opuestos se acercan. Noche y día, arriba y abajo, adentro y afuera, cerca y lejos, masculino y femenino se aproximan, Luna y Marte inician la danza.

Gotas de agua cayendo de mi piel, la ropa está mojada, hay que secarla al sol. Yo soy mi propio enemigo, sano mis heridas para sanar las tuyas. Me derrito en mantequilla para ser cocinado, tragado y eructado. Desazolve de nudos ancestrales, deja que siga su camino, deja fluir, agujas mágicas alivien mis articulaciones.

Quiero mirarme en tu espejo, perderme en tu ojo profundo e infinito, ¿de dónde vienen tus lágrimas? ¿de dónde las mías? Caminante del Cielo Rojo ven en mi auxilio, equilibrista de siete cuerdas, siete universos por caminar y nada que buscar. Traga-fuegos solar funde la piedra, mi sudor y tu aliento, que todo se haga un sólo caldo, bebamos. Mujer-Serpiente alcanza la punta de la galaxia, salta dentro del elixir floral, deja que te robe la vida el aliento, cierra los ojos, es momento de sanar, ¡vamos al circo!

Anacoreta de la Luna.

martes, 25 de agosto de 2009

domingo, 23 de agosto de 2009

La Utopía es posible



No sé tú, pero no hay mucho que pensar. De tanto pensar los brincos sinápticos se aturden. Televisión para borrarse de la transmisión, desaparezco entre líneas de colores. ¿Qué te alivia?, ¿qué me cura? tantos alfileres flotando prendidos de vigas invisibles.

Toda la historia de la humanidad condensada en una neurona cósmica. Voy hablando sin palabras, dejando semillas entre líneas. El camino que elegí yo no sé quien me llevó, ¿di yo las vueltas o la vida? No tengo noticias tuyas y ya perdí la razón. Ojalá que cuando vuelvas, vuelvas con la frente en alto para que te pueda ver.

Voy mirando sin ojos y viviendo sin corazón. No ha terminado de llorar, sigue escondida en el lado oscuro mientras palpita latente su sien. Un ojo la mira, mil ojos la siguen, ¿de dónde salen tantos? Qué difícil decir TE AMO sin dejar de comprometer los sentidos. Los oídos zumban, los ojos persiguen, los pies corren al abismo, las alas aguardan el momento de aflorar. No mucho tiempo, hay mucho tiempo.

¿La llave del reino en la atrofia? encontré una llave antigua, extraña, debajo de mil trinches apareció. Es para abrir una puerta, pero mi paso me conduce dentro del templo de las mil puertas. ¿Cuál será?, detrás de cada puerta hay otras mil, mil caminos, diez mil senderos, millonésimas de probabilidad para encontrar la Gran Puerta Azul.

¡Hay este azul que te quiero pintar! ¡que te quiero encontrar! Hoy desperté embriagada de ti, pero no sé quien eres, no sé si eres. Alma mineral atrapada en un beso inmortal, ya no me aguanto por verte llegar, tenerte entre mis brazos, aceptar por fin que eres real. Misterio lunar que despierta los sentidos. Dice que no quiere leer, quiere tocar. Si no escupe su demencia, no puede bajar. Es necesario encontrar la manera para no destruir. Llegó la hora, no quiere buscar, quiere encontrar. No quiere crear, quiere sonar, flauta de bambú hueca y vacía, sólo así puede cantar. De nada sirve si no quiere, si no va a tratar. No quiere caminar, quiere volar.

Luna, luna llena menguante, luna lunar del escorpión. La luna me está mirando, yo no sé lo que me ve. Abro mi corazón, dale alegría para que se vayan las penas y el dolor. Espantar a las sombras emborrachando la ciudad. Que se enciendan las luces del Amor, el Amor que todo lo transforma, el Amor tan misterioso como la Muerte misma. Amor, arma ciclónica y atómica que transforma el aire del lugar. Poderoso rayo que transita los axones-serpiente al caer la tarde.

¡Que pare el mundo! ¡que brille el silencio! Amor al macro y microcosmos, dolor y sueños bañados de misterio. Si tú quieres se calmará la tormenta, las utopías no han sido posibles porque no se cree en ellas. Hay que creer, confiar y aceptar. Conexiones nerviosas forman una telaraña cósmica, uniones umbilicales que destruyen fronteras, que abren el cielo, que dejan atrás el infierno. La Utopía es posible, sólo es necesario un minuto, cerrar los ojos y dejar que cante el silencio.

Pero eso no lo digo yo, alguien desconocido aventó las palabras y el azar las arregló. La existencia se abre paso y toma mil formas, me grita al oído la verdad absoluta. A veces las cosas se dan al revés, pero no importa, todo pasa y se aprende. Necesito estar conm(t)igo una vez más, sólo eso.

Anacoreta de la Luna

miércoles, 19 de agosto de 2009

¿Dónde estoy que no me veo?



Siguiendo la luna yo llegaré lejos, muy lejos,
caminaré hasta que el cuerpo llegue a su límite,
hasta caer al suelo y disolverme.

Qué triste luce todo sin mi,
hoy quiero saborear mi dolor,
no pido compasión ni piedad,
la historia lo repetirá una vez más.

Cómo cuento las noches pensando cómo escapar,
los sueños se ríen de mí,
no estás conmigo y sigo esperando.

No sé si estoy dentro o fuera, ¿cómo saberlo?
todo se acerca o ¿todo se aleja?, parece ser lo mismo.
¿Hace cuánto te marchaste? hace mil años,
me pregunto si has regresado.

Un día en su bosque encantado lloró,
el hada cayó en ese sueño fatal de no sentir,
me pregunto si has regresado.

Cerró los ojos y no para de tropezar,
no puede mirar lo que está tan cerca,
no puede creer que sea cierto, ¡si es tan bello!

Las noches se le van buscando caminos perdidos,
se le ha olvidado reir,
se le ha olvidado que todo es un sueño.

Está cansada de caminar en círculos, de dar vueltas,
¿dónde estoy que no me veo?
¿dónde estás que te espero?

Si alguna vez me cruzas por la calle,
mírate en mis ojos para que te reconozca,
seguiré fumando el humo mientras todo pasa,
mientras me encuentro.

Anacoreta de la Luna.

lunes, 17 de agosto de 2009

Infinito Misterio



Un misterio asoma,
la realidad se quebranta,
la rueda gira y gira,
camino, corro sobre la cinta de Moebius.

Miedo, Muerte, Misterio,
¿a dónde voy?
la rueda gira y gira,
camino, corro de forma infinita.

El infinito es la muerte,
la muerte es la eternidad,
el miedo alimenta el ciclo sin fin,
la serpiente se muerde la cola ¡qué terror!

¿Y después? no hay después,
el antes se rompe en mil pedazos,
voy quedando vacía, ¿de qué estoy llena?
los pensamientos son mi tabla de salvación.

¿Por qué no te dejas caer?
vacío, miedo, muerte,
¡qué miedo dejar de ser yo!
¡qué miedo ser todopoderosa!
¿por qué Dios no tiene miedo de su poder?

Mi Yo no existe,
mi Yo no es mío,
¡qué dolor dejarlo todo!
¡qué miedo perderlo todo!
apego enorme que asegura mi existencia.

Miedo al Amor, miedo a la Muerte,
el amor con su caña de pescar me atrapó,
desde el sur del cosmos me jala,
la rueda gira y el hilo se hace corto.

Cada vez más cerca de tí,
a punto de tocar tu piel,
a punto de conocer tu rostro,
miedo al amor, miedo a la muerte.

Con lágrimas en los ojos tiras el hilo,
dejas ir lo que no quiere salir,
con lágrimas en los ojos dejas el baúl en el fondo,
la mariposa seguirá guardada en lo profundo del mar.

El pescador no se dará por vencido,
esperará hasta que el miedo se transforme,
esperará a que la mariposa pierda el miedo a volar
miedo al amor, miedo a la muerte.

Anacoreta de la Luna

jueves, 13 de agosto de 2009

Instante Distante




Nada que pueda perder, ¿qué es lo que puedo perder? Cuando sólo queda un instante de aliento todos los poros se abren, reciben el último beso de la existencia y agradecidos ofrecen todo, el cuerpo y el alma se vacían y... ¿después?, después la gran incógnita, no hay después, no hay antes, sólo la eternidad eterna, sólo hoy.

"Déjate caer, el viento ya no sopla,

amárrate los pies,

vuelve a creer,

piensa en tu madre

y déjate caer"

Algunos dicen que la vida es un sueño, otros que es una comedia de ilusiones, otros que la vida es un carnaval, pero es absurdo ocuparse de su estudio, porque en tratar de entender la vida se nos va la propia vida. Mejor hay que soñar a la par del presente y no del futuro, porque el futuro incierto es. Eso lo dijo una tortuga, las tortugas son sabias y lo son porque son verdes, el verde es vida y la vida tiene escondidos todos sus secretos en un tazón de fideos.

La vida se cocina en una gran olla cósmica, todo los ingredientes se agregan en su justa medida y en su justo momento. La luna y el viento dejan de hablar, se escucha el silencio y !paf! la Tierra empieza respirar. Madre Tierra que me dio el querer, me dio la vida y se la tengo que entregar. Sólo un tiempo aquí, no hay más que eso.

¿Yo qué hago aquí? ¿qué espero? ¿a quién espero? ¡salud! tragos de luz para alegrarse la vida, no hay mucho que pensar, nada que pueda perder, es ahora, no se repetirá este momento. ¿Cómo absorberlo sin que se escape una sola gota?, "no dejes de escuchar, deja de mirar y manda al ombligo a brincar", me lo dijo una tortuga.

Anacoreta de la Luna

miércoles, 5 de agosto de 2009

EL LIBRO DE LOS CAMBIOS



Quiero dejar aquí lo que entra en mí. No sé cuándo dejaré este mundo, pero siempre surge la vana necesidad de dejar una huella antes de partir. Mis ideas no son mis ideas, sólo plasmo parte de las cosas que percibo y lo digo como muchos lo han dicho.

Me ha tocado vivir en este tiempo donde la información casi se convierte en un raro estado de la materia. Por eso es que dejo aquí lo que bien podría dejar escrito en un cuaderno, sólo para que se diluya entre millones de millones de escritos que todos los días millones de millones de personas escriben.

Siempre quise escribir un libro, pues ha llegado ese momento. Más no será un libro que se pueda encontrar en una librería, más bien será una especie de raro libro escondido entre tanta basura para que nadie lo pueda encontrar. Su acceso está limitado a aquellos seres bendecidos por el azar, ¡qué pretensión la mía!
No será propiamente una autobiografía, mucho menos un diario, su contenido estará matizado por la información que flota en el aire, es tan basta que muchas veces no me alcanzan las palabras para nombrarla. Hay momentos que creo que la mayor parte de esa información no se deja atrapar, entonces es necesario el silencio.

No pretendo nada con este libro, no aspiro a ganar honores o reconocimientos por escribir lo que muchos ya han escrito; mucho menos obtener dinero por esto, ni siquiera aspiro a comentarios que sólo elevarán mi pobre ego. En realidad no pretendo nada más que dejarlo en cualquier lugar, y justo lo abstracto y etéreo del ciber-espacio me parece que es "cualquier lugar". Incluso me olvido del copyrigth y dejo esto para quien crea que pueda sacarle el jugo que yo me niego a exprimirle.

Sólo me queda la duda de hasta cuándo podrá estar flotando este libro en "cualquier lugar", me pregunto si hay barrenderos por aquí. Quisiera que estas palabras se quedaran aquí al menos un milenio. Ya quisiera salir de esta rueda sin fin, pero por si acaso doy una vuelta más, me gustaría encontrármelas de nuevo.

Hasta aquí llego por hoy. Sin quererlo he empezado por lo que algunos llamarían prólogo, ¿o prefacio?, ¿o a caso introducción?, no lo sé, tampoco me importa mucho, quiero evitar la formalidad, quiero darme el lujo de ser un poco irreverente e irrespetuosa con las reglas del buen escribir. Lo único que no tolero son las faltas de ortografía, pero creo sin dudarlo que de vez en vez se me escapará una, me alegra que no habrá nadie para decírmelo.

Ahora que recuerdo, en realidad ya he empezado a escribir desde hace tiempo este libro, su título verdadero es "Dentro del círculo del eterno retorno" o "El libro de los cambios". Sin darme cuenta tiendo al formalismo, pero no importa, tampoco me hace mucho daño, así que aprovechando que ha llegado, me dejo aquí este pequeño regalo y si alguien por cuestiones misteriosas llega a leerlo, la única advertencia es que se vacíen de todo prejuicio para que puedan bien saborearlo. Bienvenid@...

Anacoreta de la Luna.