jueves, 13 de agosto de 2009

Instante Distante




Nada que pueda perder, ¿qué es lo que puedo perder? Cuando sólo queda un instante de aliento todos los poros se abren, reciben el último beso de la existencia y agradecidos ofrecen todo, el cuerpo y el alma se vacían y... ¿después?, después la gran incógnita, no hay después, no hay antes, sólo la eternidad eterna, sólo hoy.

"Déjate caer, el viento ya no sopla,

amárrate los pies,

vuelve a creer,

piensa en tu madre

y déjate caer"

Algunos dicen que la vida es un sueño, otros que es una comedia de ilusiones, otros que la vida es un carnaval, pero es absurdo ocuparse de su estudio, porque en tratar de entender la vida se nos va la propia vida. Mejor hay que soñar a la par del presente y no del futuro, porque el futuro incierto es. Eso lo dijo una tortuga, las tortugas son sabias y lo son porque son verdes, el verde es vida y la vida tiene escondidos todos sus secretos en un tazón de fideos.

La vida se cocina en una gran olla cósmica, todo los ingredientes se agregan en su justa medida y en su justo momento. La luna y el viento dejan de hablar, se escucha el silencio y !paf! la Tierra empieza respirar. Madre Tierra que me dio el querer, me dio la vida y se la tengo que entregar. Sólo un tiempo aquí, no hay más que eso.

¿Yo qué hago aquí? ¿qué espero? ¿a quién espero? ¡salud! tragos de luz para alegrarse la vida, no hay mucho que pensar, nada que pueda perder, es ahora, no se repetirá este momento. ¿Cómo absorberlo sin que se escape una sola gota?, "no dejes de escuchar, deja de mirar y manda al ombligo a brincar", me lo dijo una tortuga.

Anacoreta de la Luna