miércoles, 5 de agosto de 2009

EL LIBRO DE LOS CAMBIOS



Quiero dejar aquí lo que entra en mí. No sé cuándo dejaré este mundo, pero siempre surge la vana necesidad de dejar una huella antes de partir. Mis ideas no son mis ideas, sólo plasmo parte de las cosas que percibo y lo digo como muchos lo han dicho.

Me ha tocado vivir en este tiempo donde la información casi se convierte en un raro estado de la materia. Por eso es que dejo aquí lo que bien podría dejar escrito en un cuaderno, sólo para que se diluya entre millones de millones de escritos que todos los días millones de millones de personas escriben.

Siempre quise escribir un libro, pues ha llegado ese momento. Más no será un libro que se pueda encontrar en una librería, más bien será una especie de raro libro escondido entre tanta basura para que nadie lo pueda encontrar. Su acceso está limitado a aquellos seres bendecidos por el azar, ¡qué pretensión la mía!
No será propiamente una autobiografía, mucho menos un diario, su contenido estará matizado por la información que flota en el aire, es tan basta que muchas veces no me alcanzan las palabras para nombrarla. Hay momentos que creo que la mayor parte de esa información no se deja atrapar, entonces es necesario el silencio.

No pretendo nada con este libro, no aspiro a ganar honores o reconocimientos por escribir lo que muchos ya han escrito; mucho menos obtener dinero por esto, ni siquiera aspiro a comentarios que sólo elevarán mi pobre ego. En realidad no pretendo nada más que dejarlo en cualquier lugar, y justo lo abstracto y etéreo del ciber-espacio me parece que es "cualquier lugar". Incluso me olvido del copyrigth y dejo esto para quien crea que pueda sacarle el jugo que yo me niego a exprimirle.

Sólo me queda la duda de hasta cuándo podrá estar flotando este libro en "cualquier lugar", me pregunto si hay barrenderos por aquí. Quisiera que estas palabras se quedaran aquí al menos un milenio. Ya quisiera salir de esta rueda sin fin, pero por si acaso doy una vuelta más, me gustaría encontrármelas de nuevo.

Hasta aquí llego por hoy. Sin quererlo he empezado por lo que algunos llamarían prólogo, ¿o prefacio?, ¿o a caso introducción?, no lo sé, tampoco me importa mucho, quiero evitar la formalidad, quiero darme el lujo de ser un poco irreverente e irrespetuosa con las reglas del buen escribir. Lo único que no tolero son las faltas de ortografía, pero creo sin dudarlo que de vez en vez se me escapará una, me alegra que no habrá nadie para decírmelo.

Ahora que recuerdo, en realidad ya he empezado a escribir desde hace tiempo este libro, su título verdadero es "Dentro del círculo del eterno retorno" o "El libro de los cambios". Sin darme cuenta tiendo al formalismo, pero no importa, tampoco me hace mucho daño, así que aprovechando que ha llegado, me dejo aquí este pequeño regalo y si alguien por cuestiones misteriosas llega a leerlo, la única advertencia es que se vacíen de todo prejuicio para que puedan bien saborearlo. Bienvenid@...

Anacoreta de la Luna.