miércoles, 19 de octubre de 2011

Otro Suspiro


Viento del norte tiene prisa por llegar al centro de mi soledad que estoy que reviento sin pausa que estoy que despierto sin prisa eco sonrisa realidad y dolor no estás conmigo y yo sigo pensando en ti cómo cuento las noches soñando cómo escapar dicen que usted trae las sombras y por dentro está harto de heridas voy detrás de ti recogiéndome la piel  mis tentáculos enredados en tu portal suelto mi pestaña para cobijarte sé cómo me siento al estar cerca de ti va a descubrir porque ahora no quiero pensar voy tocando la rabia de los demás si me paro va a ser para despegar que mi llanto termine en el mar ya no sé si he perdido la razón me obsesiono con tu recuerdo me trastorno por la posibilidad de mirarme en tus ojos sólo necesito algo simple y coherente para conversar feliz me doy contra mi se fugó la maldad hoy quiero ser la misma que ayer ¿voy a perder la cabeza otra vez? estoy perdida en las escamas de tu vida hoy es mi día para desafiar demostrarle que hoy no me puede dañar respirando profundo podré resistir a que el alma en turno no quiera salir vamos a dar una vuelta al cielo para ver lo que es eterno yo quisiera dejar caer mis manos y sanar todas las marcas del alma mía de mi vida afuera nadie es nada sólo adentro secreto silencio detiene el tiempo cuando uno está contento quiero beberme mi vida a sorbitos subo la escalera al cielo uso mis manos de remos a oscuras ¿a dónde iré sin ti Amor? se hará cenizas esta soledad en la casa del sol naciente va creyendo ser la dueña de la eternidad adiós quizá no deba contarte te desbarata el tiempo pues es quitarme la ropa déjame ver tu piel para enseñarte una herida que tú ocultas a solas adiós mi bien dejé debajo de la tarde esta carta sin mi nombre firmada a fuego y sangre y mi fe en el Amor...

viernes, 7 de octubre de 2011

Murmullo Nocturno

En secreto el silencio escondido está en la noche, bajo el azul, entre el mar celeste. Estrella que brilla a lo lejos. No olvido de dónde vengo, no olvido las hojas secas que he soltado, no olvido mi llanto escurrido. Añoro el recuerdo grato de aquellos días que no he vivido, noche amortiguada en la tibieza de tu cuerpo, sentada a oscuras tocando el violín hasta el final.

Quiero perder el miedo de salir y que me coma la tarde roja. Este capullo no quiere sangrar. Repíteme, repíteme en silencio, murmullos salpicando la noche vacía. Escribo y no sé porqué escribo, he tardado tres días en despertar y mis ojos ya están secos. Mira que te veo subiendo, corriendo, rodando, mira que te espero aunque diga que no espero.

Noche reumática de blues añejos y tristes. El recuerdo bello de la vida juvenil, añoranza de años frescos y desfogados. Amé, canté, lloré, mordí mis labios de furia contenida, cagué, forniqué, menté madres, desafié al mundo entero y… mejor me escondo en el silencio, en el que vivo hoy.

Saldré y te buscaré en el cielo, estrella perdida en tu brillo, ¿necesito un amante ahora?... déjame tranquila un segundo que quiero mirar mis miedos de frente. Se me altera la cabeza cuando hay que soplar al viento, arrojar la basura mental y conectar con frecuencias extra galácticas.

A veces quisiera soltar las velas y navegar libre. Pero sólo seré libre cuando pueda transformar mi miedo. Pero sólo seré libre cuando pase un día entero sin preocupación alguna. Amo esos días de paz interminable, de sol relajante, de texturas sordas otoñales.

Es tiempo de desafíos, de rebelión transformadora, de soltar amarres viejos de hilos rojo-azules. Es tiempo de llorar por lo que vivo y siento en el presente. Presente eterno que aún no percibo, eterno murmullo escondido en el eco de la noche...

Anacoreta de la Luna.