De regreso al vientre materno, permiso para entrar con copal en barro humeante, mirando a los cuatro rumbos, piedras calientes milenarias bañadas con resina de olor para sanar. Cantos que provienen desde el fondo de la tierra, más allá de la existencia, oscuridad aterciopelada que arrulla. Viento es mi aliento, tierra es mi cuerpo, agua es mi sangre y fuego es mi espíritu. Se removieron criptas antiguas, salió el polvo escondido de muchos años. ¿Qué hace falta para dar la vuelta completa? El mundo es igual arriba y abajo. Lo bueno y lo malo parecen ser lo mismo, lo lejos y lo cerca se dan un beso.
Estoy aquí, ¿qué espero de mí?, siempre huyendo en el silencio. Estoy en este mundo fanfarrón intentando ser otro pero el mismo, la misma. Las palabras no son suficientes para sanarlo, ¿qué hace falta? cantar, llorar, bailar, gritar. Tan grande fue el daño que aún hace falta escribir. Morí por ti, viví sin mí, todo termina y nada empieza. Cavo una fosa para la muerte de mi historia, vacío todos los miedos, penas, frustraciones, dolores, derrotas y tristezas del hombre infra-humano que es el lobo del hombre, hombre lobo que transita los dos mundos, Realidad y Fantasía, ¿dónde está uno y dónde termina el otro?, en el mundo de Fantasía las fronteras están adentro, la Isla del Nunca Jamás se hace real, la isla revienta y explota la célula, tu grito se ahoga en mi grito. Hay veces que no sé lo que me pasa, ¿qué es lo que pasa dentro? la serpiente eléctrica quiere despertar del sueño de tantos siglos.
Que difícil se me hace mantenerme en este viaje sin saber a dónde voy, ¿es de ida o de vuelta? ¿estoy adentro o estoy afuera?, ¿estoy soñando o estoy despierta? la dualidad se disuelve en el océano. Hay dos días en la vida para los que no nací: dolor que regresa por que no conoces el Amor, dolor que tortura por tu mentira de millones de años-luz. Si me equivocara otra vez, si me olvidara de mí otra vez. ¿Qué es lo que hago aquí? ya no me destruyas con tus mitomanías, no rasgues mis alas que me duelen, hombre-lobo no me claves más los colmillos.
Cansada de andar buscando tu encuentro, muy lejos de aquí se encuentra tu cuerpo. Me estoy destruyendo entre llanto y dolor de huesos. Me estoy reconstruyendo con humo de colores y olores, catarsis sanadora, dragón rojo escupe el fuego. Un viaje más, no he entendido, de regreso otra vez, vuelta tras vuelta hasta encontrarte, te miro en mi reflejo. Amor que regresa a mí llena de aire los pulmones, el vientre y el corazón, cada célula oxigenada. Soledad antigua brota del suelo, amante mía hace tanto me esperabas. Rompecabezas que destruye y construye, rompecabezas que tengo que armar. ¡Hay amor! ¡hay dolor!, ¿cómo fue? ya no me acuerdo, como nube se me fue, flores y delfines en el cielo, presentimiento de ya no verte nunca jamás. Nunca es nunca. No acepta que causó dolor, Mujer-Guerrera no acepta la derrota, si tienes ganas de llorar piensa en mí, cuando sufras y llores piensa en ti.
Empiezo una nueva vida, los poros se abren, antenas hiperbólicas sin punto de inflexión, ¿dónde empieza una y dónde termina la otra? ¿porqué divides el mundo si las matemáticas no son exactas? Afuera el sol ilumina el camino y abre la conciencia, adentro la noche es música y pasión. Llévame en tu barco de papel, atravesemos el mar de plata y vayamos fuera del mundo. Ya no pertenezco a ningún "ismo", me considero viva y enterrada, la brisa de la muerte enamorada ronda como un ángel asesino. ¿Cuál es el peligro de estar vivo?, ¿qué hace falta para romper el cristal?, ¿qué hace falta para cruzar el umbral? Déjame entrar no cierres la puerta, no me dejes afuera. Me quedo sentada al lado del camino y sigo esperando, pinto mi locura para entretenerme un poco, para entenderme un poco, los átomos de colores se disgregan sobre el papel mientras me duermo sobre un tono azul de mar, ya quiero soñar que en mi muerte te encuentro, ya quiero despertar en el sueño.
Anacoreta de la Luna.
