domingo, 26 de enero de 2020

Araña violinista

Los hilos se tejen finos,
delgados, discretos,
la telaraña vibra con el rasgar de las cuerdas del violín.

La música surge del entramado en el que todos tejidos estamos,
sostenidos unos con otros,
hilos finos que pueden ahorcarte,
enredarte,
trastornarte,
transformarte.

Unidos estamos en este tejido cósmico,
unos nacen,
otros matan,
unos protestan,
otros cagan,
unos crean,
otros arrancan pieles y ojos,
unos miran ciegos la TV,
otros celebran la muerte,
todos lloran sus muertos.

El invierno se acerca,
el violín suena
mientras la araña teje una gran mortaja,
para calmar el frío de nuestros huesos flacos
y el hambre de nuestras panzas redondas.

¡Que siga la música!
¡Que siga la fiesta!
¡Que siga la bulla!
¡Que siga la muerte!
¡Que siga la vida!

Anatejida de la Luna

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