la historia quizá vuelva a empezar
lanza rugidos de eco sordo y retumba en las viejas paredes de cristal
No escuchas mi voz, no puedes mirarme
soy invisible a tus ojos
soy pequeñita ante tu piel de horchata
Calor del destierro, andariego cansado, amaestrado
he cruzado el ancho mar bajo el ala desplumada de una oca viuda
cabras masticando mis huesos, cucarachas acariciando mis pulmones
Tengo miedo de tu juicio, tu mirada, tu pregunta sin respuesta que me rompe, me despierta
tengo miedo de mi ignorancia, de no ser esa que creo que soy,
esa que he creído ser,
¿Quién soy?...
Mar adentro en el recuerdo del olivo sediento sin flor
te recuerdo triste, tibio, tierno, suave como la piel nueva de un niño
me recuerdo al borde del abismo, sin caminar atrás, ni adelante, ¡peligro!
¡Acércate!
quiero que escuches mi voz,
me he quedado muda y sólo en sueños podrás escuchar lo que quiero decirte
o tal vez no,
tengo la sensación de estar perdiendo algo que ni siquiera he tomado...
¡Maldita historia interminable!
si todo vuelve a empezar es posible que caminando pronto te vuelva a encontrar
quizá más sereno, más fuego, más viejo...
quizás, quizás, quizás.
Anakoreta de la Luna